Fecha límite para salvar el planeta

Científicos auguran que, si no se toman medidas rápidamente, la temperatura terrestre se elevaría y esto tendría consecuencias catastróficas para toda la humanidad.

En estos tiempos de globalización y de libre acceso a la información, parece increíble que exista gente que crea que el cambio climático no es real y que piense que todo se trata de un gran complot, cuando están a la vista resultados que lo hacen más que evidentes y, lo que es peor, parece que cada vez nos acercamos más a un momento donde no habrá marcha atrás, el punto de no retorno para frenar el calentamiento global.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC) emitió hace poco un nuevo informe sobre las previsiones que habrán de cumplirse hacia 2030 para limitar el calentamiento global a un máximo de 2.0 grados centígrados (1.5 grados preferentemente), que significaría enfrentar las consecuencias que provocará en el planeta el calor extremo, sequías, epidemias, migraciones masivas, conflictos, inundaciones y pobreza globalizada.

La advertencia no es la primera al respecto, pero la indiferencia del ser humano solo puede provocar terribles efectos en la vida cotidiana.

El panel integrado por los principales científicos ambientales del mundo advirtió que entramos en una espiral crítica. Las decisiones, acciones y programas deben comenzar de inmediato o los cambios en el clima afectarán muy pronto y directamente a la salud y los ecosistemas de la Tierra de manera irreversible.

Las decisiones, acciones y programas deben comenzar de inmediato o los cambios en el clima afectarán muy pronto y directamente a la salud y los ecosistemas de la Tierra de manera irreversible.

Aunque no es el único, otro informe de finales de 2018 publicado en la revista Earth System Dynamics, de la Unión Europea de Geociencias, por cuatro investigadores de las universidades de Oxford (Reino Unido) y Utrecht (Países Bajos), advertía lo mismo.

«En nuestro estudio demostramos que hay plazos estrictos para tomar medidas climáticas», indica Henk Dijkstra, profesor de la Universidad de Utrecht y uno de los autores del estudio, quien añade: «Llegamos a la conclusión de que queda muy poco tiempo antes de que los objetivos de París (limitar el calentamiento global a 1,5°C o 2°C) se vuelvan inviables incluso con drásticas estrategias de reducción de emisiones».

El “punto de no retorno” o plazo para la acción climática, es decir, el último año posible para comenzar a reducir fuertemente las emisiones de gases de efecto invernadero antes de que sea demasiado tarde para evitar un cambio climático peligroso, se calcula para el año 2030.

El objetivo del Acuerdo de París, boicoteado por países como Estados Unidos, era reducir las emisiones de gases lo suficiente para evitar que el planeta cruzara ese terrible límite, pues los científicos han determinado que más de 2 grados de calentamiento podrían tener efectos catastróficos.

¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN INMEDIATA?

Limitar el calentamiento global a 1.5 °C comparado con la era preindustrial requerirá cambios rápidos, radicales y de gran alcance en la generación y consumo de energía, la industria, el transporte, comercio, vivienda, basura y protección ambiental. Empresas y gobiernos deben desarrollar nuevas tecnologías y procesos de cambio ambientalmente responsables.

Para todos, es el momento de actuar. Desde la organización política, la información, los comentarios y el fortalecimiento de redes de influencia en el tema, como para informar, presionar y participar en los cambios requeridos en los sistemas social y económico.

En el consumo de alimentos los datos son contundentes: la agricultura produce un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Los productos cárnicos y lácteos generan casi la mitad de esas emisiones; es decir, son mayores que las descargas combinadas del transporte en todo el mundo.

La mayoría de la gente no percibe el grave impacto del uso generalizado de fertilizantes, la emisión de metano y estiércol a la atmósfera; el envío de miles de litros y toneladas de desechos a ríos y mares, la extinción de la fauna y deforestación para crear zonas agrícolas y ganaderas.

En el consumo de alimentos los datos son contundentes: la agricultura produce un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

Pero para revertir esta situación, se puede partir de generar hábitos de transporte, consumo, reducir al mínimo el consumo de plásticos, cuidar las zonas verdes, el turismo sustentable, sociedad ecológica, manejo consciente de desechos personales; lucha contra el maltrato animal, un estilo de vida y una dieta ambientalmente responsables.

Los científicos concuerdan además en que si las energías renovables crecieran un 5% anual en lugar de un 2% el punto de no retorno podría retrasarse hasta 10 años y recalcan que si la temperatura en la Tierra se eleva 2 Cº es muy factible que pueda alcanzar los 4 o 5 grados con mayor rapidez, lo cual significaría que el mundo, como lo conocemos, estaría llegando a su fin.

El planeta es un sistema interconectado y cuando varía uno de sus elementos, produce cambios en el resto de componentes.

Debemos dejar de lado las diferencias y actuar todos juntos antes de que sea demasiado tarde. Tenemos la capacidad y la tecnología para crecer como civilización en armonía con la naturaleza, es hora de pasar al siguiente nivel como humanidad y entender que somos parte del todo y que las soluciones están a nuestro alcance si trabajamos unidos por el bien común.

 

En base a Teorema Ambiental / rtve.es / El País 

 

Mario Rovina

Mario Rovina

Guardaparque egresado de la Universidad Nacional de Misiones. Fotografo de aves y especialista en ambiente. Integra la Cooperativa de Comunicadores El Miércoles.

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