Verónica Geese: “La gente debe tener la posibilidad de generar su propia energía”

Verónica Geese es secretaria de Energía en Santa Fe. En este diálogo con La Vanguardia explica algunas de las políticas de generación de energías renovables que en esa provincia se proponen no solo alcanzar la independencia energética sino también promover que cada ciudadano genere energía y la inyecte al sistema provincial.

¿En qué consiste el llamado programa Generfe? ¿Por qué es tan relevante desde el punto de vista ambiental como desde una mirada de autonomía provincial?

Generfe es un programa de generación distribuida que desarrolló la Empresa Provincial de la Energía (EPE) a instancias del gobierno provincial, ante una instrucción del Poder Ejecutivo, del gobernador Miguel Lifschitz, que consiste en asegurar la compra de energía con un contrato a veinte años de estos parques fotovoltaicos y eólicos, y con esos contratos a veinte años los privados van a construir estos parques. Es relevante desde varios puntos de vista: desde la EPE, estos parques son pequeños, de 5 megas los solares y de 10 megas los eólicos, y esto hace que al distribuirlos en estos dos corredores mejore la calidad de servicio que se brinda, porque al ir inyectando energía a lo largo de varios puntos lo que van haciendo es sostener la tensión, porque al ser corredores tan largos se iba perdiendo en cada kilómetro de línea un poco de tensión, y que además son radiales –es decir que no está cerrado el anillo con otro corredor– tienen este inconveniente. Por eso se eligieron estos puntos, en donde la EPE necesitaba esta inyección. Además si no hacemos este tipo de desarrollos hay que hacer otras inversiones que son mucho más grandes, y que en realidad no dependen de nosotros sino que son decisiones del gobierno nacional porque son líneas de 500, interjurisdiccionales. Desde el punto de vista de la autonomía provincial, porque Santa Fe va desarrollando su generación de energía con el objetivo principal de que sean de fuentes renovables. Así que desde ese punto de vista también cierra lo ambiental porque el impacto que tienen tanto las energías eólica como fotovoltaica en el ambiente es mucho menor y en la inversión en sí y obviamente el impacto es cero, porque viene del sol y del viento.

¿De qué manera se incorpora la inversión privada en el programa?

La inversión privada se incorpora a través de la construcción de los parques fotovoltaicos y de los parques eólicos. Esto se hace mediante licitaciones, la EPE determinó los puntos donde debían construirse los parques y se licitaron esos puntos para ver quién ofrecía a menor precio la energía inyectada. Recién hoy se hizo la apertura de la oferta técnica y falta hacer la apertura de la oferta económica. Está esa instancia y después la adjudicación final, después hay un plazo de un año para construir los parques y empezar a inyectar la energía en las redes.

“Apostamos a un modelo donde haya muchos más dueños de la energía, sobre todo a que los dueños de la energía sean los propios consumidores”.

¿El programa prevé que las industrias puedan también generar energía y volcarla al sistema provincial?

En realidad es otro programa, se llama “Prosumidores”, por el cual no solo las industrias, sino todos los ciudadanos usuarios del sistema eléctrico de nuestra provincia, pertenecientes a la EPE y las cooperativas eléctricas adheridas, podemos generar energía a partir de fuentes renovables e inyectarla a la red. Dentro de ese programa hay una opción que se llama “Máximo Prosumidor”, que prevé que las empresas o comercios o prestadores de servicio que quieran ser Prosumidores –es decir, instalar energías renovables para generarse a sí mismos y también para volcar el excedente en la red– lo puedan hacer. Somos la única provincia en toda la Argentina que tiene este programa, que lo que hace es ayudarte a repagar esa inversión pagándote más por cada kilovatio inyectado a la red. Es decir, hay una tarifa diferencial con la que te pagan la energía –que es más cara que la energía que la EPE le está comprando hoy a CAMESA–, con lo cual vos con ese diferencial debés pagar la inversión que hiciste. Nosotros hoy tenemos alrededor de 300 Prosumidores, de los cuales 13 son Máximos Prosumidores, que son empresas o comercios grandes que se pusieron a hacer una inversión en energías renovables y a la vez de utilizar la energía, están también inyectando al sistema.

La Provincia brinda créditos para techos solares domiciliarios. ¿Cómo funciona esa iniciativa?

Los créditos son para el programa Prosumidores. Tanto con el Banco Municipal de Rosario como con una línea que sacó el Consejo General de Inversiones, el CGI, tenemos la posibilidad de financiar a la gente que quiera ser Prosumidora, no solamente usuarios residenciales sino también comerciales e industriales, hasta un monto de la inversión, en algunos casos, e inversión completa en otros. Se financian con tasas que van desde el 20% y el 27%, que son tasas muy competitivas, comparadas a las que hay hoy en el mercado financiero. Y obviamente, muy subsidiadas, porque en realidad lo que estamos haciendo es subsidiar la tasa, tanto con el CGI como con el Banco Municipal de Rosario. En la Subsecretaría de Renovables, en la página que tenemos de Prosumidores (santafe.gob.ar/prosumidores) están todos los datos de contacto, para los créditos y también un simulador para calcular qué tipo de instalación deberías hacer, y también el contacto con todos los proveedores que sabemos que hoy están ejecutando este tipo de obras de colocación de paneles fotovoltaicos.

¿Piensan ustedes que cada provincia debería apostar a las energías renovables y a la independencia energética?

Nuestra idea, desde el punto de vista ideológico, es que las provincias deben ser lo más independientes posible, energéticamente hablando. Pero sobre todo que la gente, el usuario, el habitante de las provincias debe tener la posibilidad de generar su propia energía, que es algo a lo que el mundo está tendiendo. Porque a la vez que uno produce la energía que consume, hace un uso más responsable y es más independiente energéticamente hablando. Así que también la lucha contra la pobreza energética es uno de los pilares fundamentales en los que vamos a seguir trabajando. Pero la independencia energética es una visión a largo plazo que tenemos como provincia, no solamente desde el punto de vista de la energía solar sino también de los biocombustibles y las bioenergías.

El secretario general de la ONU y los últimos informes del IPCC han hecho llamados dramáticos a tomar en serio la necesidad de reducir las emisiones de CO2 . ¿Cómo ves el aporte argentino actual a esta problemática?

El aporte de Argentina y los compromisos que se han asumido me parecen positivos. Pero, en general –no sólo para el caso de Argentina– no se están utilizando todas las herramientas que hay para la lucha contra el cambio climático. Se le están pidiendo esfuerzos a países que no tienen forma de hacerlos, porque no están desarrollados todavía. Por eso la lucha contra el cambio climático tiene que tomar una forma en la cual un país pueda desarrollarse mediante un desarrollo sustentable. Eso implica seguramente también ser autónomos e independientes energéticamente. La autonomía energética o la independencia energética es un valor fundamental para los países y para los Estados Nacionales. Por eso creemos que hay mucho trabajo en biocombustibles que no se está haciendo, porque  hay un preconcepto con los biocombustibles que está totalmente equivocado: como los grandes países o grandes bloques, sobre todo la UE, no están a favor de los biocombustibles porque ellos no tienen forma de generarlos para ellos mismos, no tienen recursos naturales para generar biocombustibles, se enfocan solamente en la lucha contra el cambio climático a través de las energías renovables tradicionales, que son la fotovoltaica y la eólica, y los vehículos eléctricos. Que son todas tecnologías importadas, y en cambio en los biocombustibles tenemos desarrollo regional, tenemos países o regiones generando su propio combustible, independizándose del precio del petróleo. Es una cuestión geopolítica profunda que atraviesa todos los temas de energía. Nosotros creemos que la cuestión es apostar a la lucha contra el cambio climático a través de las herramientas que hoy existen y no sólo de las que te quieren vender, como si fuera una colonización a través de los sistemas energéticos.

“La lucha contra el cambio climático tiene que tomar una forma en la cual cada país pueda desarrollarse mediante un desarrollo sustentable”.

¿A qué te referís con esa idea de “colonización”?

A que nuestros países tienen otras posibilidades desde sus recursos naturales: el uso de las bioenergías, los biocombustibles, bajan mucho las emisiones de gases de efecto invernadero o de partículas en el aire. Hoy aumentar los cortes, la utilización de los biocombustibles en la Argentina, tanto en los vehículos como en la generación de la energía eléctrica, ayudaría a disminuir las emisiones, para llegar a lo que estamos comprometidos y aportar a la lucha contra el cambio climático. Para eso hay que aumentar el uso de biocombustibles Y eso no está reñido con seguir exportando parte de nuestra producción, no es que vamos a dejar de alimentar al mundo porque vamos a hacer biocombustibles. Es decir: no hay un solo modelo para abordar el tema, y no debemos permitir que de afuera nos digan cuáles son las únicas soluciones posibles, que quizás lo sean para ellos que se han consumido sus recursos naturales, no tienen más tierras y además quieren vendernos la tecnología y seguir “colonizando” de esa forma el comercio mundial.

¿Cuál debería ser la actitud de un gobierno nacional que aborde con responsabilidad el tema? ¿Qué debería hacer con Vaca Muerta, por ejemplo?

Lo principal, en este momento de la Argentina, es sentarnos a discutir, cosa que sabemos es dificilísima, pero tenemos que sentarnos a discutir las distintas realidades. Porque no estamos en contra de Vaca Muerta, sino que lo que creemos es que debe haber un desarrollo armónico de todas las fuentes de energía. Hay que ver desde qué provincias estamos subsidiando el desarrollo de Vaca Muerta y que réditos vamos a tener estas provincias a partir del desarrollo de Vaca Muerta. También queremos que se desarrollen nuestros biocombustibles al mismo tiempo que se puede desarrollar Vaca Muerta. Obviamente el enfoque hacia Vaca Muerta debe ser un enfoque de total responsabilidad con la producción de combustibles: entendemos que debe hacerse de forma ambientalmente sostenible y confiamos en que el gobierno nacional está direccionando todas las acciones de control previo y posterior de los proyectos como para asegurarnos de que no estamos contaminando la naturaleza del sur argentino. Pero más allá de eso, creo que lo que nos hace falta en definitiva y a fondo es una discusión profunda, mostrando realmente quiénes son todos los actores, quiénes son los beneficiarios de todos los subsidios de Argentina. De esa forma vamos a saber en qué se invierte realmente el dinero de los argentinos. Que no es solamente en pagar los planes sociales, como cree todo el mundo, sino que hay muchas otras cuestiones que estamos afrontando como estrategias del país que nunca han sido acordadas en un consenso general. Nos hace falta, en materia energética, un consenso general a largo plazo porque solo así se avanza. Para las inversiones que se requieren hace falta confianza y, si no hay un acuerdo de todos los sectores en algún sentido, cualquier inversor va a desconfiar y va a tratar de invertir en otro lado, obviamente.

Tampoco discutimos quiénes son los dueños de la energía.

Ésa es una cuestión fundamental, quiénes son los dueños de la energía, no solo de la distribución, sino de la generación de energía, tanto de combustibles como de energía eléctrica. Nosotros, en ese sentido, apostamos a un modelo donde haya muchos más dueños de la energía, tanto empresarios, como para que se diversifique la oferta y el precio sea lo menos “manejable” posible, lo cual siempre beneficia a la sociedad; pero sobre todo que los dueños de la energía sean los propios consumidores, como ocurre con el programa “Prosumidores” que tenemos.

Américo Schvartzman

Américo Schvartzman

Director de La Vanguardia. Licenciado en Filosofía. Periodista. Autor de "Deliberación o dependencia. Ambiente, licencia social y democracia deliberativa" (Prometeo 2013).

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