Plásticos prohibidos

A partir del primero de enero de 2019, ocho países del Caribe prohibieron la importación y uso de plásticos de un solo uso y poliestireno, como medida contra la contaminación ambiental generada por esos materiales.

Jamaica, Belice, Bahamas, Barbados, Costa Rica, Granada y Trinidad y Tobago prohibieron la importación de cajas de plástico y poliestireno de un solo uso, materiales derivados del refinamiento del petróleo.

La decisión fue tomada tras la realización de una serie de informes, que indicaban que dichos objetos forman parte de los diez principales artículos desechados en las costas del Caribe y suponen más del 50 por ciento del peso total de la basura que se recolecta en la zona.

Los beneficios del plástico son innegables. Es barato, liviano, duradero y fácil de hacer. Se puede usar de mil formas distintas. Nuestra comida se mantiene fresca por más tiempo gracias al plástico y la medicina moderna no existiría sin él. Pero las mismas propiedades que hicieron del plástico un producto revolucionario han propiciado un ciclo de producción irresponsable y un consumo y desperdicio excesivos.

Cada año descargamos en los océanos alrededor de 13 millones de toneladas de plástico, una parte de las cuales incluye micropartículas que entran en la cadena alimenticia, y que terminan afectando la salud de todos los seres vivos del planeta de una u otra manera.

CULPABLES

Según estudios de las Naciones Unidas (ONU) el mundo consume anualmente cinco billones de bolsas plásticas, principalmente hechas de polietileno, un polímero barato derivado del petróleo que tarda 400 años en degradarse.

Por otra parte, la espuma de poliestireno (otro derivado del petróleo utilizado en los envases térmicos de comida) demora 500 años en deshacerse bajo condiciones óptimas, pero la mayoría de los artículos nunca llega a descomponerse, advirtió la entidad.

Cada año descargamos en los océanos unos 13 millones de toneladas de plástico, incluidas micropartículas que entran en la cadena alimenticia y afectan la salud de todos los seres vivos del planeta.

De continuar el actual patrón de uso y producción, la ONU prevé que para 2030, el mundo llegue a producir 619 millones de toneladas de plástico anuales.

Para el Caribe la situación se complejiza un poco más pues la región se compone de islas y destinos turísticos importantes, advirtieron expertos del organismo global.

Según los científicos, en la región la espuma de poliestireno de los contenedores para alimentos por si sola representa el cinco por ciento de los desechos sólidos.

Por el momento Haití tiene gran protagonismo en los esfuerzos a nivel regional, pues la isla vetó el uso de bolsas y envases de poliestireno en 2012.

En 2016 Antigua y Barbuda se sumó a la tendencia al prohibir los plásticos de un solo uso y hasta 2018 la medida se implementó también en Aruba, Colombia, Guyana, Puerto Rico, San Vicente y las Granadinas, y las Islas Turcas y Caicos.

LA GRAN MANZANA SIN PLÁSTICO

El primer día de 2019, Nueva York, una de las principales ciudades de Estados Unidos, también se sumó a la prohibición de plásticos de un solo uso. El alcalde de la ciudad, Bill de Blasio, la directora del Departamento de Sanidad Kathryn García y el director del Gabinete de Sustentabilidad del alcalde, Mark Chambers, anunciaron juntos la ley que ahora entra en vigor.

Desde el año 2015, al menos, ya se habla de esta medida, pero sólo ahora es oficial. En la práctica, establecimientos de servicios de alimentación, tiendas y fabricantes no pueden tener, vender u ofrecer a sus clientes envases de poliestireno expandido (EPS).

Como resultado de la prohibición, los fabricantes y tiendas no pueden vender u ofrecer elementos de poliestireno expandido desechable, como vasos, platos, bandejas o recipientes. La nueva ordenanza también se extiende en el uso de este material en los embalajes.

A pesar de que la nueva norma se lleva preparando en los últimos cuatro años, habrá un “período de gracia” de seis meses, antes de que las multas se puedan imponer.

Mientras tanto, los departamentos de salud y de asuntos del consumidor van a realizar actividades de divulgación y educación en varios idiomas para empresas en los cinco distritos. En este período, las empresas pueden recibir una “tarjeta de advertencia” recordándoles la prohibición.

Con la entrada en vigor de esta normativa ya son más de 70 las ciudades estadounidenses (Washington DC, San Francisco, Minneapolis, Portland y Seattle entre ellas) que prohíben su utilización, mientras que en varias ciudades del mundo como París o Toronto el tema es objeto de debate.

A estas alturas sabemos que el plástico en todas sus variantes se ha convertido en un grave problema ambiental y sanitario en todo el mundo, las soluciones existen y los materiales biodegradables se encuentran primero en la lista, pero debemos empezar por usar menos plástico antes de que sea demasiado tarde.

 

En base a Ecoportal / Nodal / New York Times / BBC

Mario Rovina

Mario Rovina

Guardaparque egresado de la Universidad Nacional de Misiones. Fotografo de aves y especialista en ambiente. Integra la Cooperativa de Comunicadores El Miércoles.

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