Hay una foto de un avión en el río Hudson o el día que Twitter cambió

En 2009 una foto cambió la historia de Twitter, una de las redes sociales más importantes del mundo. Los usuarios comenzaron a ser pensados como productores de noticias y no simple reproductores. Todo empezó en el río Hudson. 

Sin emojis ni corazones y solo con 140 caracteres, así era la red social que Janis Krums eligió para publicar la imagen del US Airways 1549 que lentamente se hundía en el Río Hudson, en Nueva York. Desde su Iphone tuiteó: “There’s a plane in the Hudson. I’m on the ferry going to pick up the people. Crazy”.

Esa tarde del jueves 15 de enero de 2009 el Airbus 320 despegó del aeropuerto de LaGuardia con destino a Charlotte, Carolina del Norte. Unos minutos después, una bandada de gansos se atravesó en la trayectoria de la aeronave en ascenso, dañó ambos motores y la dejó sin propulsión. Los pasajeros vieron llamas en una de las alas. En ese escenario las opciones de los pilotos se redujeron a dos, por un lado el aeropuerto de Teterboro y por el otro LaGuardia. El comandante Chesley “Sully” Sullenberger notó que los motores no volvían a encenderse y que el avión perdía altura rápidamente. Decidió acuatizar en el Río Hudson.

170 SEGUIDORES

Janis Krums llegó a Nueva York por negocios. Ese día se dirigía a New Jersey en un ferry atravesando el Hudson. Alrededor de las 15.30 el capitán informó algo que nadie esperaba escuchar: había un avión flotando en el río. Mientras se acercaban a la aeronave, Krums sacó su teléfono, tomó una foto de los pasajeros subidos al ala del Airbus y la compartió con sus 170 seguidores en Twitter. En ese entonces, la red social solo permitía texto, razón por la cual Krums utilizó TwitPic, una plataforma que habilitaba la publicación de imágenes en la red social del pajarito.

Después de tuitear la foto, Janis le prestó su teléfono a uno de los pasajeros que acababa de abordar el ferry. Cuando el aparato volvió a su poder tenía varias llamadas perdidas. Un instante después recibió una del canal de noticias MSNBC: la imagen se había viralizado, había llegado a la televisión y tuvo tantas visitas que el sitio de TwitPic estuvo caído durante algunas horas. La foto de Krums se convirtió en uno de los primeros y mejores ejemplos de contenido viral y, por qué no, de periodismo ciudadano. La urgencia y la instantaneidad decían presente en la disputa por la actualidad frente a los medios clásicos.

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

«It changed everything», dijo el cofundador de Twitter, Jack Dorsey, cuando fue consultado por la CNBC sobre la foto de la hazaña en el Hudson. Y así fue, todo había cambiado: «De repente el mundo centró su atención porque éramos la fuente de las noticias, y no nosotros, sino esta persona en el barco que utilizaba el servicio…». A pesar de que el sitio de Twitter no soportaba fotos en 2009, algo se gestaba lentamente en las entrañas de la plataforma.

Dos años antes de ser conocido como hashtag, un ignoto diseñador norteamericano llamado Chris Messina pensó que el símbolo numeral podía ser utilizado para agrupar mensajes en Twitter, más precisamente para #Barcamp –una serie de eventos tecnológicos alrededor del mundo- y en octubre de 2007 instó a varios periodistas a utilizar la etiqueta #SanDiegoFire para filtrar la información sobre unos incendios forestales de esa ciudad.

La imagen de ese avión flotando en el río Hudson fue la llave que abrió la puerta hacia la actualidad, y la compañía no iba a perder la oportunidad. El interés de Twitter fue virando y la pregunta que interpelaba a los twitteros dejó de ser “¿Qué estás haciendo?” y tomó la forma que tiene en la actualidad “¿Qué está pasando?”. 

En una entrevista que Messina dio a la BBC reconoció que había mucho escepticismo sobre el uso del símbolo numeral, pero él empezó a usarlo y empujó a sus amigos a hacer lo mismo. En 2009 Twitter incorporó esta función a su plataforma, pero no fue la única. Un año después Instagram hizo lo mismo y –más vale tarde que nunca– Facebook lo hizo en 2013.

La imagen de ese avión flotando en el río Hudson fue la llave que abrió la puerta hacia la actualidad, y la compañía no iba a perder la oportunidad. En noviembre de 2009, después de experiencias como la de #SanDiegoFire y la hazaña en el Río Hudson, el interés de Twitter fue virando y la pregunta que interpelaba a los twitteros dejó de ser “¿Qué estás haciendo?” y tomó la forma que tiene en la actualidad¿Qué está pasando?”. Biz Stone, co-fundador de Twitter, explicó que fueron los usos los que llevaron a cambiar la pregunta de la plataforma. Las personas no solo compartían lo que estaban haciendo sino que comenzaron a informar en tiempo real sobre accidentes, eventos y noticias de último momento. En el blog oficial publicó: “Twitter creó un nuevo tipo de red de información y ha superado el concepto de actualizaciones de estado personal. ‘¿Qué estás haciendo?’ ya no es la pregunta correcta: a partir de hoy, lo hemos reducido en dos caracteres. Twitter ahora pregunta: ‘¿Qué está pasando?’”.

Las fotos, por su parte, se incorporarían primero a través de plataformas similares a TwitPic, como Yfrog y Photobucket, y después en forma nativa como se ven hoy día y con un límite de cuatro por tweet.

PERIODISMO, ACTUALIDAD, TWITTER

En una entrevista con CNN, Janis Krums afirma que esa imagen le abrió muchas puertas a nivel profesional. Si bien siempre fue una persona vinculada a las tecnologías y le encanta probar nuevas aplicaciones, esto fue distinto, fue estar en el lugar indicado en el momento indicado y poder twittearlo. Según su biografía de LinkedIn, Janis es un empresario e inversionista vinculado a empresas tecnológicas y, aunque hoy tiene más de 10 mil seguidores en Twitter, prefiere usar Instagram para publicar imágenes.

En 2009 Twitter no superaba los 100 millones de usuarios y su modelo de negocios y su rentabilidad estaban en duda. Los últimos relevamientos aseguran que llegó a 1300 millones el número de cuentas creadas en el mundo, de la cuales unas 100 millones tienen actividad a diario publicando 500 millones de tweets. Del incremento de 6 millones de cuentas ocurrido este último año, alrededor de 85% proviene de afuera de Estados Unidos.

Hoy en día no hay político, CEO, empresa o artista que no tenga una cuenta en Twitter para comunicarse con el mundo.

Como se puede percibir, la plataforma está en permanente tensión entre la búsqueda de rentabilidad –el último trimestre de 2017 fue el primero en generar ganancia neta– y lo que hacen sus usuarios con ella. En este sentido, Twitter pendula y se ofrece tanto como esfera pública y política sobre, por ejemplo, lo que ocurrió en el G20 o, por el contrario, como el patio trasero de la farándula y las personalidades. Hoy en día no hay político, CEO, empresa o artista que no tenga una cuenta en Twitter para comunicarse con el mundo. Uno de los casos más paradigmáticos es el de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, que se vale de esta herramienta como canal oficial de comunicación.

Si se los mira con detenimiento, tanto la foto de la hazaña en el Hudson como el uso del hashtag en los incendios en San Diego, fueron síntomas de una sociedad donde el modelo de los medios de comunicación tradicionales manifestaba una crisis. En simultáneo, las multitudes inteligentes –en palabras de Howard Rheingold–, ocupaban las calles y se organizaban en tiempo real y los individuos comenzaban a ventilar su intimidad en la pantalla.

En sus primeros años, Twitter aún buscaba su identidad y miraba a Facebook (entre otras) para imitarse en la diferencia, para ofrecer algo parecido pero distinto, familiar pero novedoso, entretenido pero útil. Casi una década después, con mayor o menor precisión, todos saben de qué se habla cuando se habla de Twitter; la  plataforma transpuso su sintaxis fuera de su interfaz –los hashtag se ven la televisión abierta y en flyers publicitarios en igual medida–, y los medios tradicionales desembarcaron en la red para re-ocupar los espacios que estaban cediendo. Sin embargo, los años venideros serán decisivos para definir dónde van las personas cuando quieren saber “qué está pasando”.

 

 

Mariano Vazquez

Mariano Vazquez

Doctor en comunicación por la Facultad de Periodismo y Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata. Docente universitario ad honorem en el taller de Tecnologías de la Comunicación.

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