La historia de un mural

El artista rosarino Jorge Molina decidió “intervenir” la ciudad con sus murales. Uno de ellos fue tapado por carteles de La Bancaria durante un paro nacional del gremio. El muralista se acercó al sindicato y juntos encararon la restauración de la obra y generaron un trabajo colectivo más importante.

 “Cosas que pasan… la calle es así, y hay que bancársela”, fue lo primero que le salió a Jorge Molina cuando vio que uno de sus murales a diario, más precisamente el de Santa Fe y Entre Ríos en la ciudad de Rosario, había sido tapado por un afiche de La Bancaria.

Incluso su criterio estético lo llevó a cuestionarse por qué los “compañeros” no había pegado su cartel unos centímetros más arriba, hasta hubieran logrado un efecto para destacar su afiche. Pero no, estaba allí en medio de su mural, inutilizándolo.

Para Jorge Molina la calle es su lugar, así que no lo amedrentan los “encontronazos” urbanos, las contradicciones de sus habitantes, los bocinazos de los colectivos, los apuros de los transeúntes ni las impaciencias de la gente alborotada que suele transitarla. Todo lo contrario. Quien lo conoce puede tranquilamente imaginarlo en cuclillas frente a una pared, pincel en mano, “muraleando” la ciudad y nutriéndose de la muchedumbre.

A Jorge Molina se lo puede ver siempre en la calle. Siempre en cuclillas frente a una pared, pincel en mano, “muraleando” la ciudad y nutriéndose de la muchedumbre.

Y eso es lo que hace, tanto cuando está en Rosario, ciudad en la que nació, como en París.

Su barrio, su familia, sus amigos, sus amores, son partes esenciales del universo creativo que desarrolla desde siempre. En 1978, cuando conoció la Escuela de Artes Visuales de Rosario decidió que el arte sería su mundo. Expuso individualmente en Rosario, Córdoba, Mendoza, Ciudad de Buenos Aires, La Habana (Cuba), Dublin (Irlanda), Gand (Bélgica), Ginebra (Suiza), Albi, Toulouse, Clermont-Ferrand, Eragny sur Oise, Savigny sur Orge, Aulnay sous Bois y Paris (Francia).

Molina es un artista que cree en el arte público, el arte popular, rechaza dogmas y modas. Está convencido de que “el arte nos hace libres. Frente al poder de las elites, el esnobismo, los apropiadores e impostores, los manipuladores y mercenarios del arte para pocos; frente a los que hacen del arte una herramienta más de la opresión y el egocentrismo neoliberal”, ha decidido oponerse con la fuerza de su pintura y su capacidad de organizar actividades artísticas públicas, callejeras, solidarias, inclusivas y populares.

Por ejemplo, los “murales participativos” en organizaciones sociales, para jóvenes de escuelas secundarias, para centros culturales, o en “La montgolfière Molina” (galería de arte ambulante que recorrió ciudades del país y del exterior), los proyectos “Lilou” y actualmente en “Murales a Diario”, entre otras actividades.

Frente a los que hacen del arte una herramienta más de la opresión y el egocentrismo neoliberal”, Molina ha decidido oponerse con la fuerza de su pintura y su capacidad de organizar actividades artísticas públicas, callejeras, solidarias, inclusivas y populares.

Sus pinturas y estos proyectos los realiza sin perder de vista que el arte popular no es sinónimo de arte rebajado y de baja calidad, todo lo contrario. “El saber hacer” es esencial, al igual que la calidad y excelencia son imprescindibles para la realización de toda obra de arte

“Supongo que los compañeros de la bancaria que salieron de pegatina no se dieron cuenta de que el arte callejero tiene una larga historia de lucha y rebeldía, y que en el caso particular de este mural que taparon, tampoco sabían que pertenece a un proyecto artístico que apela a la sensibilidad y a la acción de los jóvenes en relación al arte y la sociedad. Arte que para muchos se ha convertido en una herramienta cultural contra la depredación material y espiritual que ejecuta el neoliberalismo en nuestro país, y que, además, como trabajador de la cultura, yo adhiero absolutamente al paro nacional realizado”, escribió Molina en su Facebook.

“Para no quedarme sólo en la queja, porque sabemos que ‘Nada grande se puede hacer con la tristeza’, se me ocurrió entonces ofrecer a La Bancaria de Rosario, un encuentro abierto con aquellos compañeros, especialmente los que salen a pegatinar, que estén interesados en charlar sobre arte popular y callejero y su relación con las luchas sindicales, sus mutuos acompañamientos y apoyos desde hace décadas”.

Para Molina la calle es su lugar y no se trata de perder espacios, sino de compartirlos.

Pocos días después varios compañeros de La Bancaria lo invitaron a conversar para hacer una actividad en conjunto.

El “Mural a Diario” de Entre Ríos y Santa Fe fue perfectamente restaurado.

Por eso el “Mural a Diario” de Entre Ríos y Santa Fe fue perfectamente restaurado. Además, “después de una linda reunión en La Bancaria, quedamos en que lo mejor que podíamos hacer era realizar algo artístico en conjunto y en la calle”.

Allí nació la idea de un “mural participativo” que pintaron todos juntos.

Hubo varios encuentros para definir el tema y bocetar las imágenes del mural y en un par de semanas una pared del centro rosarino tomó otro color. “Después de un par de reuniones en La Bancaria con unos 15 delegados y delegadas para conocernos, charlar y definir la temática, pintamos entre todos un mural casi-doble en San Lorenzo al 1300. En la pared grande hicimos el mural completo, y en el pequeño muro de enfrente continuamos la movilización integrando un stencil precedente (firmado por “mara” que tratamos de conservar lo mejor posible a pesar de su deterioro por el paso del tiempo). Compartimos un día de trabajo distinto, y festejamos con alegría haber transformado entre todos y en tan poco tiempo, un hecho poco afortunado en algo constructivo y creativo que sin dudas nos deja una valiosa experiencia colectiva. Yo estoy más que contento con todo esto”, resume Molina

“Me parece importante destacar dos cosas, por un lado, la enorme repercusión que tuvo este hecho, y sobre todo la mayoría de los comentarios que intentaron reflexionar de diversas formas y encontrar algo positivo o productivo y no quedarse en la indignación y nada más, y por otro lado, la rapidez y seriedad con la que La Bancaria se puso en contacto conmigo para buscar una manera de superar lo que había pasado… Nadie está exento de meter la pata, y está realmente bueno cuando después de un error se sale adelante con responsabilidad y con propuestas superadoras”

Arte y parte, lucha y encuentro, la ciudad y su gente, un artista y la calle, Molina y La Bancaria. Si vas a Rosario no te olvides de pasar por San Lorenzo al 1300, vale la pena.

 

Web de Jorge Molina y sus Murales a Diario

http://jorgemolina.com.ar/index_espanol.htm

Para visitar el mural colectivo de Molina y La Bancaria

https://www.google.com.ar/maps/place/San+Lorenzo+1300,+S2000+Rosario,+Santa+Fe/@-32.9437086,-60.6424727,17z/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x95b7ab3d560701e5:0x2017d5be496c0ba0!8m2!3d-32.9437131!4d-60.640284

 

Roderick Mac Lean

Roderick Mac Lean

Periodista. Director Provincial de Medios Nacionales de la Provincia de Santa Fe.

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