Coletazos de la victoria de AMLO

Hace una semana, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue elegido presidente de México. Ahora, el país vive entre la esperanza por el nuevo mandatario progresismo y la ansiedad por los desafíos que debe llevar adelante en el país.

La vencida de Andrés Manuel López Obrador fue una gran victoria. Pese a haber recibido más del 30% de los votos en las dos elecciones presidenciales anteriores, cargaba con el karma de ser el segundo. Algunos aducen que fue por la mala gestión de Enrique Peña Nieto, otros por su popularidad cuando fue alcalde de la ciudad de México. Lo cierto es que se consagró mandatario con un 53% de adhesión, la cifra más cercana a esa fue la de Ernesto Zedillo Ponce de León con un 49% hace ya casi 25 años.

En un país que históricamente se ha volcado por candidatos más conservadores, con un ciclo colmado de presidentes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y un par de Partido Acción Nacional (PAN), Vicente Fox y Felipe Calderón, que gobernaron México entre el 2000 y 2012, la elección de un político de izquierda genera expectativa y temores en los sectores de derecha, que acusan a AMLO de querer convertir México en una Venezuela.

Algunos analistas consideran que la mala gestión de Peña Nieto, con una alta imagen negativa, que no logró acabar con la inseguridad ni la corrupción, entre otros temas, le dejó servida en bandeja la victoria a López Obrador. Otros sostienen que AMLO ha mantenido su imagen positiva desde que fue jefe de Gobierno de la ciudad capital, cuando en dos oportunidades de consulta pública para su continuidad consiguió más del 90% de apoyo.

ELECCIÓN

López Obrador se presentó con la coalición Juntos Haremos Historia, compuesta por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el Partido del Trabajo (PT) y el cuestionado por sectores más de izquierda del Partido Encuentro Social (PES).

AMLO recibió críticas por su asociación con PES, en el marco de demostrar apertura y sabiendo que debía captar a otro sector de la sociedad mexicana que no había logrado seducir hasta ahora. De hecho, su jefe de Gabinete será Alfonso Romo, un empresario que había confesado tener una visión contraria a la de López Obrador.

AMLO recibió críticas por su asociación con el evangélico Partido Encuentro Social. Ahora, su jefe de Gabinete será Alfonso Romo, un empresario que había confesado tener una visión contraria a la de López Obrador.

De los votos escrutados hasta ahora, Juntos ganó en 31 de los 32 estados mexicanos. El único en el que hasta ahora no pudo alzarse con la victoria, fue en Guanajuato donde desde que gobernó Vicente Fox, una y otra vez se votó por el PAN.

El ganador de la elección con el 53%, fue jefe de gobierno del Distrito Federal en el 2000 y en el 2005 renunció para comenzar la campaña presidencial de 2006, donde salió electo Felipe Calderón y en las cuales denunciaría fraude, luego en el 2012 perdería con Peña Nieto. Finalmente se alzó en su tercera elección, donde dejó en un segundo lugar lejano a los candidatos, Ricardo Anaya (con el 22% de PAN) y a José Antonio Meade (con un 15% del PRI).

ACTUALIDAD

“Peña Nieto deja un México muy enojado, muy agredido y se va con una imagen positiva de niveles históricamente bajos, comparado con otras presidencias”, sostiene en diálogo con La Vanguardia Digital el analista político y director de la encuestadora Parametría de México, Francisco Abundis, sobre la gestión del priísta.

El actual mandatario que le arrebató las elecciones a López Obrador en el 2012, se retira con una imagen negativa alta. Empañado por casos de corrupción, especialmente, al descubrirse en el 2014 la “Casa Blanca”, que era una vivienda de unos siete millones de dólares, construida por una empresa que había ganado licitaciones públicas.

Del total de la población estimada en un poco más de 120 millones de mexicanos, alrededor de 55 millones viven en la pobreza, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Incremento de la deuda externa y alguna duda sobre la renovación de tratados comerciales, es parte de lo que deja el Presidente en materia económica.

Del total de la población estimada en un poco más de 120 millones de mexicanos, alrededor de 55 millones viven en la pobreza, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

Sin dudas, uno de las críticas centrales tiene que ver con el aumento de la violencia en México. De acuerdo a cifras oficiales durante los seis años de gestión de Peña Nieto hubo alrededor de 120 mil asesinatos, mientras que en mayo, considerado el mes más violento, fue de 2890, es decir, un promedio de 90 asesinatos por día.

En el 2017 mataron a más de 10 periodistas, que en su gran mayoría habían investigado y denunciado a bandas de narcotraficantes en sus medios, convirtiendo al país en uno de los más peligrosos del mundo para ejercer la profesión.

DESAFÍOS

Entre los principales desafíos, se encuentran los puntos que Peña Nieto no pudo mejorar y se enumeraron antes: algunos índices económicos, atacar la corrupción, bajar la tasa de homicidios y el narcotráfico, y sin dudas, su vínculo con Estados Unidos también genera una gran incógnita.

Abundis asegura que confía en que López Obrador se focalizará, como lo hizo en el Distrito Federal, en los programas sociales en materia de desigualdad económica y que hará lo posible para evitar los casos de enriquecimiento ilícito, incluso cree que debido “a su alta popularidad” podrá enfrentar de otra manera a Donald Trump.

Sin embargo, el analista ve el punto más complicado en materia de seguridad. Donde el continuo crecimiento de la violencia ha generado una escalada muy difícil de detener. “Al menos en el mediano plazo”, se lamenta Abundis.

Otro de los desafíos que tendrá López Obrador es sentar una posición política a nivel regional. Especialmente con Venezuela, que es el caballito de batalla de los opositores para acusarlo de querer convertir el país “en una dictadura”.

Uno de los desafíos que tendrá López Obrador es sentar una posición política a nivel regional. Especialmente con Venezuela, que es el caballito de batalla de los opositores para acusarlo de querer convertir el país “en una dictadura”.

“Había algunos sectores de clase media generaron cierto temor, pero dado los números de la votación y el respaldo popular con el que cuenta quedó demostrado que ya nadie les cree”, concluye Abundis sobre el mandatario que tomará las riendas de México el 1 de diciembre, y que despierta suspiros en quienes desde hace tiempo esperaban un mandatario mexicano que dirija el timón político inclinado hacia la izquierda.   

 

Leticia Martínez

Leticia Martínez

Periodista. Se especializa en política internacional. Su twitter es @aletimartinez

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