Huellas del pañuelazo

El reclamo por el aborto legal, seguro y gratuito colmó las principales calles del país. Miles de mujeres se manifestaron para exigir un derecho que todavía se les niega.

El pañuelazo por el aborto legal, seguro y gratuito congregó a miles de personas en diferentes puntos del país.  Bajo la consigna de “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir” miles de personas pidieron que se lleve adelante el tratamiento de una ley que garantice la interrupción del embarazo en condiciones seguras y en establecimientos públicos.

“La discusión ya está en las calles, en la televisión, nosotras estamos acá pidiendo que nuestros representantes se hagan eco de esto, de un derecho postergado, básicamente, una deuda para la democracia” dice Brenda de 17 años que vino a marchar con sus amigos.

El pañuelazo callejero fue acompañado también en las redes sociales, principalmente en Twitter, con la leyenda #AbortoLegalYa donde se convirtió en Trending Topic, es decir uno de los temas más mencionados en la red social.

El clima de la marcha realizada el lunes 19 de febrero fue pacífico y tuvo diferentes modalidades. Sumado a los espacios políticos o expresiones artísticas en el lugar, diversas organizaciones propusieron diferentes consignas ligadas de algún modo a la consigna principal. Tal fue el caso, por ejemplo, de “Pedaleá como una piba”,  a partir de la cual miles de mujeres llegaron al Congreso luciendo el pañuelo verde en bicicleta con consignas a favor del aborto, en contra del machismo, del acoso callejero, entre otras cuestiones.

El pañuelazo callejero fue acompañado también en las redes sociales, principalmente en Twitter, con la leyenda #AbortoLegalYa donde se convirtió en Trending Topic.

“Venir en bici, tomar las calles es una señal de empoderamiento, de decir que ya no tememos al acoso callejero ni a los hostigamientos que sufrimos a diario, estamos juntas y somos conscientes de que, como fuerza organizada, las mujeres somos capaces de lograr muchas cosas” expresa Andrea de 27 años.

“ABORTO LIBRE, DESPENALIZADO Y FEMINISTA”

“Como socorristas-militantes feministas, que realizan acompañamientos a mujeres que deciden realizarse un aborto, hablamos de la necesidad de despenalización del aborto. Es un cliché decir que en Argentina se llevan a cabo medio millon de abortos por año. Esto quiere decir que el 40% de los embarazos no llegan a término. Es una realidad que palpamos todos los días, quizás nosotras más como socorristas, acompañando a diferentes mujeres a interrumpir sus embarazos. El aborto excede cualquier tinte moralista, o cualquier argumentación religiosa, o cualquier pensamiento personal. Todos los días las mujeres abortan y no lo podemos negar, es una cuestión de privilegios y de salud pública. Aquellas personas de capacidad gestante con poder adquisitivo pueden pagar un aborto que sale entre $10 mil a $17 mil pesos” afirma Mer Martínez, activista de las bomberas Socorro Rosa Salta.

Mer Martínez agrega: “Las que no pueden, en situaciones de clandestinidad, vulnerabilidad y sin información, mueren. Y es de salud pública porque apunta a nuevas subjetividades que nos hagan realmente libres. Las personas que opinan muchas veces no tienen capacidad gestante, los varones cis hablan sobre si deberíamos abortar o no, cuando la autonomía de la mujer viene siendo violentada históricamente. Ahí también hay una trinchera, el poder nosotras decidir qué queremos hacer para nuestro cuerpo y, sobre todo, para nuestras vidas”.

EL ABORTO Y LAS MUJERES POBRES

Soledad Deza, coordinadora del área litigio de Católicas por el Derecho a Decidir Argentina detalla: “Las mujeres pobres son las encarceladas por aborto. Por la selectividad con la que opera el derecho penal solo tiene apresadas o potenciales de ser privadas de la libertad a las mujeres pobres, el resto vamos a abortar seguras, tranquilas y en paz. Se trata nada más y nada menos que una cuestión de justicia social”. Además, afirma que hay “también un sesgo de género”. “Se persigue solamente a las personas con capacidad de gestar, en este caso las mujeres y varones trans”.

“En estos momentos no tenemos el control de nuestros cuerpos, por eso somos ciudadanas de segunda. La democracia tiene una deuda, y es con las mujeres” afirma categóricamente Deza.

Deza fue abogada en el caso de Belén, la joven de 27 años que en 2014 fue condenada a ocho años de prisión, acusada de haber asesinado a su bebé luego de tener un aborto espontáneo. Del total de la condena llegó a cumplir en la cárcel casi tres años, hasta que el máximo tribunal de esa provincia ordenó su liberación por considerar que la detención “fue irregular”. El caso fue una bisagra: “Fue un caso importantísimo, porque puso al descubierto que el sistema carcelario tenia una presa por aborto. Uno de los argumentos que dan los legisladores para que el proyecto no se debata ni ingrese en la agenda parlamentaria es que el Código Penal no se aplica y que no hay mujeres presas, el caso de Belén desmiente esto, ya que estuvo 29 meses presa solo por tener un aborto espontáneo”.

Según Soledad Deza, la democracia tiene una deuda. Y esa deuda es con las mujeres.

Según Deza, “la penalización del aborto supone la vulneración del derecho a la salud, el derecho individual, a la autonomía de diseñar el plan de vida de forma autónoma, el derecho a la libertad y una vida libre de violencia, la penalización del aborto supone la vigencia de un mandato cultural de maternidad obligatoria. Entonces el delito del aborto funciona como un mensaje de subordinación para las mujeres y desigualdad, porque somos las mujeres las que quedamos englobadas en ese mandato y las que nos vemos violentadas con eso”.

“ELLAS DECIDEN, NOSOTROS ACOMPAÑAMOS”

Una de las características marcadas en la marcha también fue la presencia de varones. De todas las edades, estuvieron presentes manifestando su apoyo a favor de que en el Congreso se lleve adelante la discusión.

Tiago de 60 años cuenta el porque su presencia en el pañuelazo. “Me considero un hombre antipatriarcal desde toda la vida, veo como muchas compañeras jóvenes se admiran de ver hombres mayores acompañando la lucha. En mi caso personal creo que es un derecho necesario y vulnerado, y que si tiene que existir una revolución será la que derrote al patriarcado”.

AGITANDO PAÑUELOS

El emblemático pañuelo verde utilizado en la campaña y en las diversas manifestaciones tuvo siempre mucha demanda, sin embargo en los últimos tiempos desbordó las expectativas de las personas que los confeccionan.

Los pañuelos de color verde son realizados en la provincia de Salta. En primera instancia los producía la “Cooperativa de trans Lohana Berkins”. En la actualidad, quien tiene a cargo la tarea es la cooperativa “Diseños de mi pueblo” que se encarga, además, de la distribución. Como clima de época, una de las cosas que resaltan las obreras es que en los últimos tiempos la demanda creció de tal manera que el color verde que se utiliza se agotó en el NOA “Es increíble porque antes hacíamos miles de pañuelos y sin embargo sobraban, hoy parece que mas chicas quieren tenerlo y por eso no damos abasto, estamos cansadas pero felices de saber que cada vez se suma más gente a esta causa”.

Lula Gonzalez

Lula Gonzalez

Es periodista. Nació en Salta y vive en Buenos Aires. Cursó estudios de periodismo en ETER, escuela de comunicación.

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