Cóctel mortal

A casi cuatro meses de descubrir una mortandad de peces en un brazo del río Negro en la ciudad de Allen, se confirmó que la mezcla de diferentes agrotóxicos fue la causa del desastre.

El departamento provincial de Agua (DPA) de la provincia de Río Negro confirmó que un cóctel de “agroquímicos y plaguicidas” fueron la causa de mortandad de peces en el cauce de un brazo del río Negro y un descargadero de agua, en la localidad de Allen, en el Alto Valle.

El 24 de julio de este año se hallaron cientos de peces muertos en uno de los brazos del río Negro, en un primer momento el gobierno responsabilizó a la industria juguera y sidrera, y las sospechas recayeron a la empresa CCU Argentina.

Alarman los resultados que indican que del total de 204 compuestos de aplicación corriente en las áreas agrícolas de la región que fueron analizados, se registró la presencia de THFI (metabolito del captan), tiabendazol, fenilfenol, fludioxonil, iprodione (fungicidas), clorpirifos y diazinon (órganofosforados) y carbendazim (carbamatos). Son todos productos que se aplican principalmente en el monte frutal, además de tener uso industrial.

“Se presume que la presencia de agroquímicos en el área de estudio, proviene de la manipulación indebida de estas sustancias que han sido arrojadas al ambiente e inevitablemente alcanzan los drenajes del sistema de riego”, agrega el informe.

Entre las conclusiones a las que llegaron los especialistas, se indica que la presencia de agroquímicos (algunos en mayores cantidades que otros) y los bajos tenores de oxígeno que presentaba el agua, podrían haber sido los determinantes en la mortandad de los peces. “Se presume que la presencia de agroquímicos en el área de estudio, proviene de la manipulación indebida de estas sustancias que han sido arrojadas al ambiente e inevitablemente alcanzan los drenajes del sistema de riego”, agrega el informe.

El responsable del DPA, Fernando Curetti, informó que tras la detección de los peces muertos se hicieron muestreos físico-químicos y bacteriológicos, y se añadieron otros de hidrocarburos y agroquímicos.

“Luego de detectar agroquímicos en las muestras de agua del lugar, empezamos a hacer muestreos en los peces, y de esa forma descubrimos que en los tejidos de los ejemplares había restos de agroquímicos y plaguicidas”, afirmó Curetti. Indicó que “lo que se detecta es un cóctel de agroquímicos por debajo o dentro de los valores normales, pero que, sumados, producirían un estrés en los peces que los haya llevado a una situación de muerte”.

“Tenían restos de agroquímicos en los tejidos y vísceras, y de plaguicidas que se utilizan en el monte frutal”, expresa además el informe.

Al “cóctel” se le sumaron otros factores como la temperatura elevada y el bajo nivel de oxígeno, ya que el agua en el sector del hallazgo estaba estancada y el sistema de riego permanecía bajo. “Es más que evidente que había más cantidad de lo normal (por los agroquímicos) en el drenaje y en la misma composición de los peces”, explicó Curetti y mencionó que en los tejidos analizados se encontró un 20% más de agroquímicos que en un ejemplar de muestra.

Respecto a las posibles sanciones, el funcionario señaló que actuar sobre un actor determinado es muy complejo porque no hay nadie identificado como responsable de haber volcado los plaguicidas.

La presencia de este cóctel mortal de agroquímicos es una muestra de cómo su uso se ha descontrolado y que se manipulan sin ningún control estatal.

Para estudiar el fenómeno registrado se efectuaron mediciones in situ de temperatura del agua, pH, conductividad eléctrica y oxígeno disuelto (concentración y saturación) mediante la sonda multiparamétrica HACH HQ40D, se colectaron muestras de agua destinadas a análisis bacteriológicos (Escherichia coli), demanda química de oxígeno (DQO), agroquímicos, hidrocarburos y toxinas algales. Los laboratorios encargados de los análisis fueron Ingelab, Praxis, Ciati e Induser. El análisis anatomopatológico de los ejemplares de peces colectados, se realizó en el Centro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN) de Junín de los Andes y los estudios de presencia de residuos de agroquímicos en tejidos, se efectuaron en el laboratorio Citaac (Conicet- UNC) de la ciudad de Neuquén.

Ya un informe realizado en 2016 por la Universidad Nacional del Comahue-CONICET, advertía sobre un importante impacto en la salud ambiental en la zona por el uso excesivo de estas sustancias. Recomendando el desarrollo de un mejor y más eficaz manejo integrado del monte frutal, para minimizar y probablemente remediar los efectos que viene provocando el uso sostenido de agroquímicos en la región.

La presencia de este cóctel mortal de agroquímicos es una muestra de cómo su uso se ha descontrolado y que se manipulan sin ningún control estatal. Los agentes químicos llegan a los ríos por el agua de lluvia y por el riego, además de la mala costumbre de lavar los equipos que utilizan para la fumigación o el lavado de los envases en los cursos de agua, contaminando el cauce y provocando un desequilibrio ambiental muy grave.

En base a Diario Río Negro / El Federal / ADN
Foto de portada La Voz del Interior

Mario Rovina

Mario Rovina

Guardaparque egresado de la Universidad Nacional de Misiones. Fotografo de aves y especialista en ambiente. Integra la Cooperativa de Comunicadores El Miércoles.

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