¿Otra vez Evo?

En las calles de Bolivia, los ciudadanos manifiestan su apoyo o su rechazo a un cuarto mandato de Evo Morales. Pero ¿puede o no puede?

Bolivia se disputa las calles. Marchas a favor y en contra, los bolivianos demuestran su apoyo a un cuarto mandato de Evo Morales, o su rechazo. La oposición le pide al presidente que respete la voluntad de la mayoría que votó en contra de su continuidad -el “No” ganó por una diferencia mínima de 3%, pero en definitiva se impuso-, y el mandatario está dispuesto a dar todas las batallas posibles para ser candidato nuevamente en el 2019, basándose en los logros de su gobierno, el país con mayor crecimiento económico de Latinoamérica en los últimos años.

“Primero ganamos con más de 50%, en las últimas elecciones con más de 60% y si vamos a elecciones, yo desafío a la derecha, la próxima vamos a ganar con más de 70%, vamos a seguir acercándonos a la democracia comunal, la verdadera democracia y no estamos lejos de eso”, así Morales defendió la posibilidad de candidatearse para un cuarto mandato, en el marco de una sociedad dividida entre quienes lo consideran autoritario y quienes no encuentran reemplazo.

El mandatario sostiene que, en las elecciones de los últimos 20 años previo a su llegada al poder en el 2006, los partidos no obtenían más del 30%, lo que considera “poco democrático” y no descarta la posibilidad de cambiar la “democracia occidental de mayorías y minorías” por una organización comunal como las de los movimientos indígenas.

El mandatario no descarta la posibilidad de cambiar la “democracia occidental de mayorías y minorías” por una “organización comunal”.

Evo Morales es el único presidente que se mantiene en pie, y bien parado, de los líderes políticos que formaban parte de la alianza de la llamada Patria Grande. En la Venezuela de Nicolás Maduro haber ganado las últimas elecciones no le alcanza ni por asomo para completar la carta de logros de Evo, y el delfín de Rafael Correa en Ecuador, Lenín Moreno, parece haber ido a nadar a otras costas lejanas a las del “Socialismo del Siglo XXI”.

A FAVOR Y EN CONTRA

En las últimas semanas, la población salió a las calles en los 9 departamentos que conforman el país. Por un lado, las movilizaciones a favor impulsadas principalmente por el partido gobernante del Movimiento al Socialismo (MAS), y, por otro, la más conocida oposición integrada no solo por la centro-derecha, y derecha especialmente, que siempre miró con recelo el gobierno de un mandatario indígena, sino también por un sector de la izquierda descontento con la decisión.

“La visión de mantener el poder a base de una persona es coherente con la filosofía del socialismo autoritario, y es lo que ha hecho fracasar a los socialismos”, sostiene en diálogo con La Vanguardia Digital, el gobernador de La Paz del Movimiento Tercer Sistema, Félix Patzi.

Para el gobernador de La Paz “la visión de mantener el poder a base de una persona es coherente con la filosofía del socialismo autoritario, y es lo que ha hecho fracasar a los socialismos”.

El alcalde, quien en la primera gobernación de Evo ocupó el cargo de ministro de Educación pero luego se alejó del gobierno, asegura que el hecho de que una misma persona continúe en el poder genera que “la democracia representativa, llamemos liberal o burguesa, aparezca como más progresista frente a este postulado del socialismo autoritario basado en la eternización”.

Por otro lado, existe gran parte de la población que se vio beneficiado con los logros obtenidos por el mandatario aymara. Campesinos, obreros, comunidades de pueblos originarios que habían sido marginados durante años, y que encontraron en “el Evo” alguien que los incluya, que los represente, como la misma declaración de Bolivia como Estado Plurinacional que reconoce 36 nacionalidades que integran el país. El presidente, para muchos de ellos, es un mandatario que genera admiración y, por qué no, devoción.

“El concepto de ‘Evo debe volver a postularse´ es porque por el momento no tenemos otro líder que pueda trabajar mejor que él, ni del oficialismo ni de la oposición. El concepto ‘Evo’ es una persona que significa progreso para Bolivia, por eso sí o sí tienen que habilitarlo”, argumenta en diálogo con La Vanguardia Digital, el secretario de la Federación de Campesinos del departamento de Cochabamba, Jhony Pardo.

TODAS LAS VÍAS

En el Referéndum de febrero de 2016, el 51% de los bolivianos votaron en contra de que Evo se pueda postular a un cuarto mandato, mientras que el 48% le brindó su apoyo. Con el antecedente de que la Constitución boliviana (de 2009) permite dos gestiones consecutivas y ya Morales accedió a una tercera (2015-2020) con el aval del Tribunal Constitucional.

Pese a que las urnas no arrojaron un resultado positivo, el presidente insiste porque aseguran desde el Gobierno que hubo una campaña de desprestigio muy grande (como fue desde que asumió el mandatario), y que la votación fue con demasiada anterioridad. Por eso, ya en diciembre del 2016 informaron que intentarían por las distintas vías que Evo sea habilitado para presentarse como candidato.

Pese a que Evo perdió la posibilidad de reelección en un referéndum convocado por él mismo, insiste con su pretensión asegurando que “hubo una campaña de desprestigio”.

Las posibilidades, como explicó el vicepresidente, Álvaro García Linera, que dice estar seguro que Evo seguirá gobernando, son varias. En primera instancia, hay que esperar el fallo que el Tribunal Constitucional brindará en diciembre sobre el recurso jurídico que presentaron en septiembre para declarar que algunos artículos de la Constitución son inaplicables y que se anulen otros de la Ley Electoral.

Si el órgano jurídico no falla a favor del recurso presentado, las vías a seguir pueden ser una Asamblea Legislativa Plurinacional que modifique partes de la Constitución, o la convocatoria a una Asamblea Constituyente para modificarla en su totalidad.

Otra de las posibilidades que se baraja desde el Movimiento al Socialismo (MAS) es obtener un 20% o más de firmas para acceder a una instancia de votación. También se habló de la posibilidad de que Morales renuncie seis meses antes de que se termine su gestión, pero Linera descartó esa posibilidad.

EL PAÍS QUE MÁS CRECIÓ EN LATINOAMÉRICA

Al cumplir once años de gobierno, a comienzos de 2017, el presidente presentó un balance más que positivo de los once años de su gestión en base no solo a datos de sus propios ministerios, sino también a informes de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Bolivia durante los gobiernos del líder aymara mantuvo un crecimiento sostenido de alrededor del 5%, con una inflación del 6%, y un salario mínimo que pasó de 43 dólares (1986-2005) a 139 durante las gestiones de Evo. La nacionalización de los hidrocarburos tuvo un rol central en el progreso de los índices económicos del país, que ha mejorado significativamente también los porcentajes en empleo y alfabetización.

Con los números positivos de gestión, la oposición la tiene más difícil al momento de atacarlo. Hay realidades que no se pueden ocultar. El camino que mejor dejaría parado al mandatario podría ser el nuevo llamado a una votación y que en él obtenga una mayoría que opte por su continuidad.

Con los números positivos de gestión, la oposición la tiene más difícil al momento de atacar al gobierno.

Será más difícil obtener legitimidad social con una modificación a la Constitución o alguna de las otras variantes. En ese caso, quizás sea mejor que Evo acepte dejar en el poder a una figura de su confianza. De lo contrario, como decía el gobernador de La Paz, todo indica que la derecha boliviana parecerá más progresista y democrática que el socialismo de Evo, que tanto dio a Bolivia.

Leticia Martínez

Leticia Martínez

Periodista. Se especializa en política internacional. Su twitter es @aletimartinez

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