Santiago Legato: “La ministra Acuña tiene necesidad de meter la grieta”

En el transcurso de intensas jornadas de lucha, debate y participación, Santiago Legato (presidente del CENA) accedió a conversar con La Vanguardia sobre los pormenores de estos acontecimientos. 16991999_641425209399732_3148043700493343301_o

Son casi las 12 de la noche del jueves 22 de septiembre y sobre la calle Honduras al 5500 hace un frío que raja las paredes. Más allá de la fecha, parece que la primavera se está retrasando tanto como el ya olvidado segundo semestre y las inversiones que lo escoltarían. En la puerta, unos chicos muy abrigados conversan sobre amores y fútbol. Uno de ellos se dispone a hacer de mensajero y busca al representante, que viene de los estudios de América 24, donde conversó con Eduardo Feinmann. Es que nadie que no sea miembro del Colegio puede entrar a la toma si antes no lo deciden democráticamente los estudiantes que reclaman contra lo que aquí denominan la “Secundaria Sin Futuro”. Santiago Legato, el presidente del Centro de Estudiantes del “Nicolás Avellaneda” (CENA) y una de las principales figuras de la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB), invita a pasar. En el fondo del gimnasio, los estudiantes escuchan música a niveles aceptables y hacen una colecta para preparar la cena.

-Santiago, ¿hace cuántos días que están acá en la toma?

-Y… hoy vendría a ser el séptimo día de toma, porque arrancamos el martes de la semana pasada, pasamos a un cuarto intermedio el fin de semana y retomamos el martes a la mañana de esta semana y estamos hasta hoy.

– ¿Ustedes son de las primeras escuelas en las la reforma sería aplicada de forma preparatoria, los llamados “pilotos”?

-No, nosotros somos de la segunda tanda, que es la tanda 2019. Somos de los 44 colegios que arrancan la implementación en el primer año en 2019. 

-Y en todo este tiempo, ¿cuáles fueron las instancias que tuvieron de diálogo? Se que ayer tuvieron por primera vez una reunión, pero antes ¿cómo accedieron a los dos Power Point famosos?

-Los Power Point, los famosos PDF, se filtraron. Todavía no sabemos si fue voluntaria la filtración por alguien del ministerio o no, pero bueno. Salieron a la luz, eran bosquejos…

“Ellos lo que intentan hacer es seguir subestimando la capacidad de discusión, de organización, de debate, de opinar, de los estudiantes, de la juventud en general. Y es lo que hacen siempre”.

-¿O sea que ni siquiera les anunciaron la reforma?

-No, oficialmente no. Recién ayer, después de la reunión con la ministra, en la que se comprometió a muchas cosas, entre ellas se comprometió a que se suban documentos oficiales: y [finalmente] subieron el documento oficial de la Secundaria del Futuro.

-El Pellegrini y el Nacional se están tomando en solidaridad, y algunos argumentan, para desprestigiar, que es una causa que no les compete. ¿Cómo es la realidad del movimiento en general y de las tomas en particular?

-No solamente hay colegios municipales que van a ser afectados y que están tomados. Incluso más allá de la organización estudiantil, hay colegios que se plantaron frente a la reforma y que no estaban organizados. De la misma forma que en 2012 cuando se planteó la Nueva Escuela Secundaria, en la cual se basa esta Secundaria del Futuro, que también fue en su momento inconsulta, hubo muchos centros de estudiantes que estaban inactivos, o estudiantes que directamente no estaban organizados, y que al enterarse de este intento de reforma directamente empezaron a discutir la medida de la toma y a organizar debates en profundidad con los docentes. Fue bastante espontáneo en muchos colegios que no se venían organizando. Mismo en nuestra coordinadora, la Coordinadora de Estudiantes de Base, no venía teniendo un grado de participación muy grande hasta que después de las vacaciones nos enteramos de esta reforma.

– ¿Y qué colegios fueron los que se sumaron y ustedes no tenían ni la expectativa de que aparecieran en esta circunstancia?

-Y, tal vez algunos colegios artísticos, o mismo en el caso, para hablarte un poco de mi colegio también, nosotros, o por lo menos yo, pensaba que era muy difícil que se tomara el colegio. Porque había un fantasma recorriendo la escuela, que era el fantasma de la toma de 2012, en la cual habíamos tenido muchos inconvenientes con el colegio. Y la realidad es que los pibes indignados por una nueva reforma inconsulta, y por las primeras cosas que supimos de ella, al toque quisieron armar espacios de debate. Los estudiantes estuvieron en los hechos a la vanguardia de la misma conducción del centro. O sea, yo soy el presidente del centro, y tal vez no pensaba que tan rápido, y en los tiempos que se dieron, íbamos a estar discutiendo tan profundamente la reforma y la toma. Se dio un clima generalizado de que se adelantaron muchas discusiones y, a la vez, se actuó rápido, entendiendo que si no frenamos la reforma ahora va a pasar y va a arrancar el año que viene.

-Ellos presentan la reforma como una continuidad de la Nueva Escuela Secundaria de Calidad (NES o  NESC). Vos decís que todavía esto no tuvo ni siquiera una generación para ver como resultaba. ¿Cómo es eso?

-Así es. La nueva escuela secundaria se postergó un año en su momento, a raíz de las 60 tomas y la lucha que se dio. Arrancó en 2013 en los colegios piloto, y todavía no tenemos ni un egresado o una egresada de la NES. En la mayoría de los colegios recién llegó a tercer año y en algunos pequeños hasta cuarto. Pero la realidad es que recién el año que viene en algunos colegios, y el otro en la mayoría, vamos a tener egresados y egresadas de la NES que nos permitan hacer un balance de una reforma que también fue inconsulta. Por eso no se entiende cómo se puede plantear una profundización de la Nueva Escuela Secundaria cuando no se hizo un balance de esa reforma.

21761988_750483715160547_323291362405591201_n-La ministra hizo circular que el kirchnerismo, supuestamente a través de UTE-CTERA, el sindicato docente mayoritario, los banca a ustedes con micros, con plata, con comida. ¿Eso cuán real es?

-No, a ver, todo lo que plantea la ministra en cuanto a presupuesto, micros, sonido, es completamente ficticio. No pudieron dar un sólo ejemplo de eso. La ministra hablaba de dirigentes políticos en los colegios, no pudo nombrar ninguno. La realidad es que los docentes se están moviendo de diversas maneras. Hay docentes que están completamente en contra de la reforma, pero están en contra de las tomas también. Hay docentes que están a favor de la reforma, o que no les interesa demasiado, que son minoritarios, pero que los hay también. Y también hay un fuerte grupo de docentes que están a favor de las tomas o, no están necesariamente a favor, [pero] tampoco están en contra, pero si creen que es muy importante estar bancándonos.

-¿Cómo los afecta a los docentes?

Lo que genera es una modificación del rol de los docentes. Colocando a los facilitadores, un nuevo rol que estipula la reforma, no desaparecería el docente, pero van a tener muchísimas más herramientas para de acá a un tiempo cuando ya no estemos discutiendo si reforma sí o reforma no, poder flexibilizar el estatuto docente y los derechos laborales que tienen los docentes.

“En el caso de que no aplique a los privados, demuestra que hay una especie de intención de segmentar entre los públicos y los privados. Y en caso de que sea obligatorio para los privados también, se profundiza la otra segregación que es la social con respecto a las prácticas de aprendizaje”.

-Se dice que se planteó que el kirchnerismo los estaría fogoneando a ustedes. ¿Cómo ves esta, no se si sería una acusación, pero este análisis que hace el macrismo sobre esta cuestión?

-La realidad es que ellos, la ministra Acuña y el Gobierno de la Ciudad, tienen la necesidad de generar en esta discusión la misma grieta que quieren generar en todo. Digamos, la grieta que es funcional a que la gente que es macrista o que es anti-kirchnerista piense “son los pendejos kirchneristas de siempre y les lavan la cabeza y no hay ningún tipo de discusión”. Pero es completamente falso. Si nos ponemos a ir a lo fino de las discusiones que se dan, los militantes kirchneristas del movimiento de secundarios son una minoría y no han sido los primeros en promover estas discusiones. Además de eso, que en todo caso es una interna nuestra, ellos lo que intentan hacer es seguir subestimando la capacidad de discusión, de organización, de debate, de opinar, de los estudiantes, de la juventud en general. Y es lo que hacen siempre. De la misma mano de eso, vinieron a tratar de imponer y meterse en nuestras asambleas para decirnos que votemos por urna, por ejemplo, en el caso de la Avellaneda, cuando nuestro estatuto avalado por el Ministerio dice que tenemos que votar a mano alzada. Y sucesivos intentos de perseguirnos, sobre todo en casos como cuando se discutía en los colegios la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Hay un intento de hacer creerle a le gente que a los estudiantes nos lavan el cerebro, [que] estamos dirigidos por distintas organizaciones políticas y no tenemos voluntad propia de discusión, [ni] capacidad propia de discusión, [ni] de profundizar en estos debates.

 

colegio-nacional-buenos-airesUn estudiante se acerca y le consulta algo. La entrevista se ve obligada a interrumpirse varias veces, por la cantidad de requerimientos que le acercan. Aunque muchos gustarían de pintarlos como “anárquicos” y “desbolados”, el panorama dista de ser ese. Con ternura, uno de los muchachos se acerca a Santiago con una salchicha y dos pancitos. Resulta, entonces, inevitable pensar en la comodidad en que la ministra debe estar pasando sus horas actuales. Su campaña sucia, diciendo que el aparato político de una fuerza que le ganó al PRO en la provincia más grande del país está bancando las tomas con recursos, se ve, y más desde aquí, como una ofensa a la inteligencia. Quizás si Nik tuviera algo de imaginación hubiera podido ridiculizar la organización de los secundarios, graficando a la “Koordinadora Estudiantil por el Choripán”. No ocurrió, y entretanto, Santiago come su salchicha, que parece devolverle el alma al cuerpo.

Sólo quien no se acerque un poco a los activistas de los colegios tomados puede pensar que estos jóvenes podrían estar siendo manipulados por un tercero. Esto nunca fue así, ni siquiera hace unos años, cuando corrientes del trotskismo eran predominantes. Por la dinámica específica, muy diferente a sus hermanos mayores de la Universidad, los secundarios tienen una vida política propia. Consultado sobre su pertenencia agrupacional, Santiago cuenta que integra La Emergente, al igual que Ofelia Fernández, la presidenta del Centro de Estudiantes del Carlos Pellegrini. La Emergente y otras formaciones nacidas del activismo de los colegios, que buscan diferenciarse tanto del kirchnerismo como de lo que ellos llaman la “izquierda tradicional”, son quienes hegemonizan ahora las discusiones políticas en los secundarios.

De todo esto y algo más versa el encuentro con Santiago, que luego de participar en múltiples reuniones gremiales y programas de TV, con desvelo se dedica a custodiar la integridad moral y política de la acción estudiantil. Mientras miles de ciudadanos están acusando desde sus casas a los chicos de los colegios tomados de alcohólicos o drogadictos, Santiago pasa frío y come lo que puede, invirtiendo sus noches en debatir con sus compañeros, vigilando que nadie “se zarpe” dentro de la toma, manteniendo a rajatabla a la policía, a los lúmpenes del barrio y a los medios de comunicación, y cuando no, a infiltrados o provocadores a sueldo que se apersonan de manera consuetudinaria por todos los establecimientos insurreccionados.

 

0028517766Antes de retomar, Santiago, ¿qué es esta música?

-No sé qué mierda escuchan, ya no entiendo a la juventud (risas).

-Bueno, ahora sí, volvamos. ¿Hay amedrentamiento? Se supo que, al inicio del conflicto, el Ministerio mandó un protocolo o instructivo, que tiene el sello del Gobierno de la Ciudad, diciendo que los directivos tienen que denunciar las tomas.

-El protocolo de denuncia de toma. A ver, las denuncias protocolares de toma sí se hicieron en varios colegios, sobre todo en los primeros. Por ejemplo en la Belgrano, el Liceo 9. Pero no con una intención, sino más por una ignorancia de los directivos que no tenían ni idea que el protocolo quedó inhabilitado por la justicia y que pensaban que era el protocolo que había que seguir. Después se inhabilitó judicialmente y se dejó de hacer en todos los colegios. Así que, de ahí en adelante, todos los colegios se fueron tomando: los directores no siguieron ese protocolo. Pero igualmente hay otras maniobras de persecución, sobre todo los primeros colegios que empezaron a tomarse que, con complicidad de estos directivos, fue ahí cuando cayó el Ministerio a tratar de alterar las votaciones o interferir.

-¿Cómo es la historia del protocolo? Ellos salieron a decir que no era del Gobierno de la Ciudad, para alejar la idea de que estaban amedrentando, pero cuando se los inhabilitan judicialmente, un periodista especializado en temas porteños, Werner Pertot, dice que lo apelaron.

-Sí, sí, sí. Es de ellos. Además tiene algo particularmente desprolijo y es que ni siquiera es que lo volvieron a escribir igual como estaba el 2012 cuando se inhabilitó por el fallo de la jueza Liberatori, sino que hicieron una fotocopia, al punto de que uno de los funcionarios que aparece ahí que hay que llamar dentro del protocolo, que era un abogado del Ministerio, ya no trabaja más ahí.

-¿La reforma se aplica en escuelas privadas? ¿También se aplica esto o sólo va a ser algo público? Porque llama la atención que si se preocupan por que se inserten laboralmente, quizás la reforma se iría a aplicar en esos colegios también, por dar un ejemplo, el Newman, la secundaria donde iba el Presidente…

-No lo tenemos del todo claro, y creo que ellos tampoco. En su momento ellos nos dijeron que se iba a aplicar a los colegios privados también. Ahora, lo están poniendo en duda. Deberíamos volver a preguntarle a la ministra, porque en algunas cuestiones fueron cambiando de posición según si le preguntabas a la ministra o le preguntabas a la Secretaria de Coordinación Pedagógica, que es Andrea Bruzos. En el caso de que no aplique a los privados, demuestra que también hay una especie de intención de segmentar entre los públicos y los privados, aún más de lo que se viene haciendo con la cantidad de presupuesto que se le saca a la escuela pública para los privados. Y en caso de que sea obligatorio para los privados también, se profundiza la otra segregación que es la social con respecto a las prácticas de aprendizaje. Porque si cada colegio va a negociar dónde van a ir sus estudiantes a hacer las prácticas, un colegio privado bien posicionado va a tener muchas más herramientas para ir a negociar con estas empresas u organizaciones o lo que sea, que colegios públicos que tienen una población en otros tipos de condiciones. 

“Hubo muchos centros de estudiantes que estaban inactivos, o estudiantes que directamente no estaban organizados, y que al enterarse de este intento de reforma directamente empezaron a discutir la medida de la toma y a organizar debates en profundidad con los docentes”.

-¿Cuál creés que es el sentido de la reforma?

-La ministra lo planteó concreto los últimos días en los medios de comunicación. Antes lo dijo Bullrich: algunos tienen que generar trabajo y otros aprender a vivir en la incertidumbre. Ellos hablan de una secundaria en la cual se tomen las habilidades de los estudiantes. La ministra plantea que la mejor habilidad que podemos tener en el siglo XXI es la adaptabilidad. O sea, está planteando que cada uno se adapte a la incertidumbre y a hacer lo que puede con las herramientas que tiene, y segmentar cada vez más la educación pública y la educación en general. 

Además, esto tiene dos variantes: primero, la necesidad de mostrarle a la sociedad que hay algún tipo de medida positiva dentro de lo que fue el último año y medio, casi dos años de constantes políticas de recortes, ajustes, y medidas en contra de los sectores populares. Entonces, ellos tienen la necesidad, habiendo superado estas PASO, de encarar las elecciones generales mostrando un poco alguna cosa que por lo menos suene positiva, por más que no lo sea. O, aunque sea, que sea propositiva y no de recorte.

Por otro lado, lo que analizo es que ellos sabían que para su electorado, les rendía aparecer enfrentados a una situación como esta, para reforzar ese voto que está basado en algunos pilares como el orden y en estar en contra de cualquier medida de fuerza, sea corte de calle, movilización, toma de colegios.

-Más allá de que ustedes creen que la comunidad educativa tiene que decidir, ¿sentís que la Legislatura con los bloques ya sea de Lousteau o de Unidad Ciudadana, del FIT o lo que sea, podrían hacer algo más? ¿Los dejaron solos en algún punto?

-Me parece que todas las instancias que hagan que haya un debate abierto que sea mayor al que se tuvo hasta este momento ayudan. Claramente la Legislatura es una cámara en donde por momentos hay un voto automático en la mitad de las medidas que tiene el PRO de muchas fuerzas de la oposición, pero por lo menos sería una instancia en la que el debate se haga público.

-¿Qué querrías que pasara para que las cosas se pudieran encausar?

-Lo primero que necesitamos es la prórroga. Si el gobierno o la ministra de Educación nos firma la prórroga, nosotros estamos dispuestos a pasar a una etapa de más diálogo y a empezar a discutir en los tiempos que dure la prórroga, cómo vamos a hacer para que realmente esta discusión incluya a todas las comunidades educativas y haya una reforma construida, no discutida, construida por las comunidades educativas. Así que lo que queremos es que el ministerio se haga cargo de que podamos discutir en profundidad cómo va a seguir el futuro de la educación pública. Mientras no haya una prórroga, está claro que ellos siguen siendo los irresponsables, que se manejan con un par de Power Point para explicar lo que quieren hacer y con una fotocopia para acallar a los que no les gusta, y que están permitiendo que se den todas estas situaciones, que tampoco nosotros estamos gustosos de tenerlas, sino que creemos que es la mayor herramienta que tenemos hoy para ponerles un freno.

Lucas Malaspina

Lucas Malaspina

Periodista, Community Manager y Analista Web. Editor de la Revista Changüí. Investigador independiente orientado a la historia de las izquierdas.

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