La renuncia de Sendic: “El Frente Amplio decidió abrir el paraguas ante el contexto regional de corrupción”

La periodista y abogada uruguaya Mariannina Alvarez da precisiones sobre la forma en la que el gobernante Frente Amplio selló la crisis, marcando diferencias profundas en el panorama de una región convulsionada por las acusaciones de corrupción, y en medio del escándalo por Odebrecht.

sendic

La renuncia del vicepresidente uruguayo Raúl Sendic (hijo del histórico dirigente tupamaro del mismo nombre) fue mucho más que una discusión por la compra de “unos calzoncillos”, como dijo el ex presidente Mujica. A Sendic se lo cuestionó fundamentalmente por su gestión al frente de la petrolera estatal ANCAP, una empresa equiparable a lo que era la YPF en la Argentina. Pero Sendic ni siquiera se encuentra procesado. El hecho de haber mentido sobre su título de licenciado caló hondo en la sociedad oriental. En este diálogo la periodista y abogada Mariannina Alvarez (20 Once) da precisiones sobre el proceso que llevó a la renuncia del vicepresidente y en especial, a la forma en la que el gobernante Frente Amplio selló la crisis. Un final que marca diferencias profundas en el panorama de una región convulsionada por las acusaciones de corrupción, y en medio del escándalo por Odebrecht. ¿Cómo impacta en el futuro del gobierno de izquierda? ¿Tiene razón Mujica en creer que el Frente Amplio debe prepararse para ser oposición?

 

¿Qué alcance tiene la crisis política derivada de la renuncia de Sendic?

Creo que la mayor crisis política que se vive es la interna del partido de gobierno, más que del sistema político en sí o cómo puede repercutir esa renuncia. La transición se realizó de forma muy civilizada, muy a la uruguaya. Asumió quien correspondía por orden constitucional, que no es una desconocida del sistema político como lo es Lucía Topolansky, la ex primera dama [esposa de Pepe Mujica]. En realidad a quien le correspondía asumir era al propio Mujica, como titular de la lista más votada del Partido más votado que es el Frente Amplio, y era Mujica el que encabezaba. Pero al haber sido Presidente de la República en el período anterior no podía asumir como vice, es por eso que lo hace la segunda en la lista, y ésta fue Lucía. Y ahora está la izquierda intentando curar sus heridas.

La primera reflexión que surge de este lado del río ante lo ocurrido con el vicepresidente del Uruguay es la sorpresa: que este episodio haya concluido con su renuncia es impensable por aquí.

Es que ciertamente no pesa ninguna condena judicial sobre Raúl Sendic, ni siquiera un procesamiento. Sí existe una denuncia por el déficit muy abultado durante su administración en la empresa petrolera estatal ANCAP [el cargo anterior de Sendic], así como una fuerte polémica en torno a su falso título de licenciado. Pero no existe mucho más: no hay denuncias de enriquecimiento desmedido, ni sospechas de soborno, ni de coima, ni nada grave como se ve en la región hoy en día, e incluso que han pasado en nuestro país. En realidad la renuncia de Sendic es precipitada por su propia fuerza política, por un tribunal de ética del Frente Amplio (FA) que es el que emite un dictamen lapidario sobre su actuación, sobre todo en el uso de tarjetas corporativas cuando era presidente de ANCAP. Ese tribunal consideró que Sendic tuvo un “proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos”. Y aunque el plenario del Frente Amplio no tuvo los votos necesarios para sancionarlo, ante esta situación, Sendic optó por renunciar.

Es decir que las acusaciones contra Sendic no son producto de su labor en la Vicepresidencia de la República, sino de la administración frente a la ANCAP, durante la gestión de José Mujica…

Sí, así es. ANCAP tiene algunos negocios con empresas privadas, empresas subsidiarias que se rigen por el derecho privado, y de hecho ANCAP tuvo una sociedad con Loma Negra en la Argentina, en administraciones anteriores del Partido Colorado trajo muchas polémicas, por un déficit muy abultado. Precisamente, Sendic se defendió diciendo que él heredó déficit durante su gestión, y hoy lo que se cuestiona es la forma en la que tratara de enmendar los errores cometidos por los partidos tradicionales al frente de esa empresa. Pero en verdad esa es otra discusión.

“La renuncia de Sendic es precipitada por su propia fuerza política, por un tribunal de ética del Frente Amplio (FA) que considera que tuvo un ‘proceder inaceptable en la utilización de dineros públicos”.

Dentro del Frente Amplio, Mujica era el principal soporte político de Sendic.

Sí. Tenemos que remontarnos a quién es Sendic: hijo de Raúl “Bebe” Sendic, histórico guerrillero tupamaro, fundador del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), una figura muy emblemática, compañero de ruta de Pepe Mujica, a quien ahora se le reprocha haber impulsado la carrera de Sendic hijo. Y, en efecto, Mujica fue el principal soporte, te diría que lo fue hasta el momento de la renuncia. Sendic tenía una destacada trayectoria política, asumió su primera banca en 1999, fue diputado durante varios períodos, hasta que en el mandato de Mujica ocupó la presidencia de ANCAP, que es la empresa pública más importante por el presupuesto que maneja y por las relaciones inclusive con otros gobiernos, como el de Venezuela por ejemplo. Y los principales temas que se le achacan son referidos a esa gestión: un abultado déficit que ni siquiera se conoce con toda certeza. Se habla de 300 millones de dólares o 900 millones de pesos uruguayos, cifra que para lo que es el PBI uruguayo es sumamente importante y que ameritó una denuncia en la Justicia penal. Pero en verdad se trata de una denuncia más de tinte político que jurídico, una causa que no se conoce que haya avanzado demasiado, como tampoco que haya ningún indicio de ilícito por parte de Sendic o de algún allegado suyo al frente de ANCAP.

Es decir que se lo cuestiona como mal administrador, no como corrupto.

Ahí va. Considero, por otro lado, que es una muestra de una tendencia de judicialización de la política, no muy diferente de la que están viviendo ustedes en la Argentina, pero además con los tiempos muy lentos de la Justicia uruguaya y del proceso penal. Por eso mencioné que no se conocen demasiados avances.

Sin embargo Sendic perdió mucho respaldo popular por otros asuntos.

Sí, otro cuestionamiento muy fuerte estuvo relacionado con su título, o su supuesto título en verdad. Él siempre se presentó como “licenciado Raúl Sendic”, y en Uruguay nadie se preguntaba “licenciado en qué”. A veces él aclaraba que era “Licenciado en Genética Humana”, por un curso realizado en Cuba que después se constató que en realidad no lo finalizó. Sendic fue a Cuba a estudiar medicina, pero abandona la carrera por la mitad por hacer este curso. En definitiva no tenía ningún título de licenciado. Y este tema, que puede parecer menor, fue un escándalo en Uruguay.

Para la población uruguaya no es un tema insignificante menor que su Vicepresidente mienta sobre su título. No es un detalle.

Claro. Todo lo contrario. Y por ejemplo, la actual vicepresidenta Lucía Topolansky, quien hasta último momento defendió a Sendic, dijo haber visto ese título, que en realidad no pudo haberlo visto porque no existe. En definitiva quedó claro como una mentira y lleva a la sospecha en cuanto a qué otras cosas podría ocultar. Después lo que desencadena la actuación del tribunal ético del Frente Amplio fue la utilización de tarjetas corporativas, que, irónicamente, la información sobre la que se lo acusó, fue suministrada por la propia ANCAP. Las tarjetas corporativas son las tarjetas proporcionadas por ANCAP a sus principales directores y gerentes. En el Uruguay hay una ley de acceso a la información pública, norma que fue sancionada durante el gobierno anterior del Frente Amplio. El semanario Búsqueda, un periódico opositor en el Uruguay, haciendo uso de esa ley pidió información a ANCAP por la utilización de esas tarjetas. La empresa contestó prácticamente todo el pedido, no omitió información, y salió a la prensa. Y a partir de allí se empieza a investigar. Aparecen gastos desmedidos de Sendic en determinados viajes, donde en lugar de utilizarlas para actividades y gastos propios de la empresa, se encontró que lo utilizaba para gastos personales.

Mujica relativizó esa situación cuando dijo que “enfrente unas monjitas tiran unos bolsones de plata y nosotros discutimos unos calzoncillos”. ¿Efectivamente de eso se trataba la compra?

Fue un poco más que un par de calzoncillos: fueron a una tienda muy conocida de acá, que venden ropa, colchones, mueblerías, ropas de cama, compró algo así como un colchón. Parece un poco risueño pero es así. Además Sendic se contradijo en sus declaraciones públicas, como que se confundió de tarjeta, que no sabía, nunca quedó muy claro por qué usó esa tarjeta en esa compra. Y en verdad parece más una torpeza que un acto de malversación de fondos. Lo otro que se conoce es una compra muy abultada en algunos artículos, creo que una laptop, un celular última tecnología en una tienda en Chicago adonde viajó por un tema propio de ANCAP también. Por supuesto que si vemos esos montos en comparación con el déficit que se analiza en ANCAP, son montos insignificantes. El propio vicepresidente somete su actuación al Tribunal del FA, y este Tribunal –hubo meses especulándose de cuando se iba a dar a conocer- finalmente para el plenario de la fuerza política realizado dos semanas atrás, unos días antes dio a conocer el contenido del dictamen, que era muy duro con la actuación de Sendic. Es entonces que él envía una nota a ese plenario diciendo que presentará su renuncia a la Vicepresidencia, que no quiere ocasionarle más costos a la fuerza política, y así fue, para sorpresa de todos, nadie lo esperaba, se esperaba una sanción del plenario; el Presidente, Tabaré Vazquez había anunciado que si la sanción era muy dura debería considerar la posibilidad de renunciar, pero no se esperaba que lo hiciera tan pronto.

Lucía Topolansky, reemplazante en la vicepresidencia, y Raúl Sendic, el renunciante.
Lucía Topolansky, reemplazante en la vicepresidencia, y Raúl Sendic, el renunciante.

Es muy notable lo que señalabas de que no haya ni siquiera un procesamiento hacia Sendic.

No lo hay, y no sé si lo habrá. Nadie duda que ha cometido muchas torpezas políticas Sendic, y como administrador también, que es algo que manejaba por ejemplo Danilo Astori, que era vicepresidente de la República y un reconocido economista, de hecho mucha gente allegada a él ocupaba el Ministerio de Economía en ese momento, y venían advirtiéndole a Mujica que estaba creciendo el déficit de ANCAP, que había muchos gastos desmedidos. Todo eso está en la Justicia pero creo que es poco probable, por lo que se conoce, que se llegue a un procesamiento. Porque tampoco ha habido un enriquecimiento notorio de él que se conozca, ni su patrimonio ha mejorado, ni socialmente su nivel de vida, así que no sé si habrá consecuencias penales para él.

Desde este lado del río, algunos análisis han percibido lo que sucedió como un gran capital ético, ya no solo del Frente Amplio, sino de la sociedad uruguaya. En la Argentina por hechos como estos no renuncia nadie, ni el más insignificante concejal de la más pequeña ciudad. De hecho tenemos un ex Presidente que es senador, condenado por la Justicia, que continúa en el Congreso por sus fueros. ¿Creés que la decisión de Sendic y del FA apunta o permite reconstituir la confianza que venía perdiendo, o que corre el riesgo de perder?

Es difícil saberlo. Acá se puso la vara muy alta, digamos. Eso es verdad. Pero creo que hay mucha desinformación en la ciudadanía. Esta situación sorprendió a buena parte de la población. Es decir: es poco probable que Sendic reciba alguna condena, pero creo que hay mucha gente que no lo sabe y que cree que ya la recibió. Una conversa con mucha gente en la calle que te dice “es un corrupto y tenía que renunciar”, pero a la cual, si le pedís los detalles, tal vez no los conozca, y no tenga una idea clara de lo que pasó. Quizás con el correr del tiempo se conocerá, pero me parece que hay además un tema interno, un pase de facturas en la interna del FA que obligan a que Sendic haya renunciado. Si hubiese tenido otro respaldo no lo hubiese hecho, porque episodios como éstos, no me animo a afirmar que no hayan sucedido en otros gobiernos del FA, y sin embargo no le cortaron la cabeza a nadie. Hay que juzgar lo importante, porque si bien decimos que es un cargo simbólico es el primero en la línea de sucesión presidencial, y cualquier emergencia que le sucediera a Tabaré Vázquez, Sendic iba a ser el Presidente de la República. Igual hubo mucha torpeza política de su parte. No obstante, creo que se lo ve como una persona inepta para el cargo, más que como un funcionario desleal o un delincuente. Pero también creo que las fuerzas políticas tomaron nota del contexto regional, de la gravedad de los temas vinculados a la corrupción que se dan en la actualidad regional. Aunque ni siquiera se compara, si pensamos en Brasil…

O si pensamos en Odebrecht, que va afectando a casi todos los gobiernos…

Claro. Acá no se sabe si Odebrecht tuvo alguna incidencia en Uruguay porque no se lo ha mencionado, en los Panamá Papers no aparece nadie de nuestro país, ni Sendic ni nadie vinculado al partido de Gobierno. Es decir nada que se acerque a ese contexto regional que mencionábamos.

“A Sendic se lo ve como una persona inepta para el cargo, más que como un funcionario que delinquió. Pero las fuerzas políticas tomaron nota del contexto regional, de la gravedad de los temas vinculados a la corrupción”.

Precisamente eso hace que esta situación aparezca como un “rara avis” en el marco de la política latinoamericana.

Sí. Creo que por eso el FA decidió abrir el paraguas y decir: “Esto de la corrupción le está costando mucho a los partidos progresistas de la región”. Más allá de los fundamentos éticos que se le dio mucha importancia en el dictamen del FA, el tema de la utilización de los dineros públicos con mala fe o no, se conocieron muchos gastos excesivos durante su presidencia en ANCAP, gastos en viajes, vuelos privados y demás, que no estaban bien vistos. Creo que el FA analizó que esto le iba a costar mucho, que mantenerlo en el cargo podía ser letal para sus posibilidades en las próximas elecciones. Pero fue un tema muy discutido, en la interna no todos están de acuerdo en que haya renunciado o de haber presionado públicamente para que renuncie.

¿Hasta dónde creés que afectará al Frente Amplio esta situación? Porque Sendic además era considerado como una de las promesas de recambio en la conducción…

Sí, su lista fue una de las más votadas en las elecciones internas, y quedó un poquito por debajo del sector del Pepe Mujica en las elecciones nacionales. Sendic tiene, o tenía, un caudal electoral propio más allá del apoyo de Mujica, llegó a la Vicepresidencia porque lo eligió Tabaré Vázquez como compañero de fórmula, pero la verdad es que su lista fue muy votada. Y ahora cayó en desgracia, se han ido varios de los integrantes de su lista. No obstante, desde el oficialismo también se apunta a que hubo una campaña mediática muy fuerte en su contra, y esto impacta en el Frente porque las restantes figuras, como Tabaré Vázquez, no pueden presentarse a la reelección, o quienes surgieron en su momento como alternativas, como Astori o Mujica, ya cumplieron los 70 años. En este panorama tanto Sendic como Daniel Martínez, el intendente de Montevideo, eran las figuras que aparecían como posibles candidatos.

En este contexto y teniendo en cuenta que en dos años hay elecciones ¿Lucía Topolansky puede posicionarse como candidata?

En principio no creo que ella pensara, antes de todo esto, en ser candidata. También debe tenerse en cuenta que en el Uruguay la vicepresidencia no es un cargo que tenga mayor exposición, no es como en la Argentina: es un cargo casi simbólico. Lucía Topolansky ocupaba la presidencia del Senado, de la Cámara alta y allí tenía un mayor protagonismo que como vicepresidenta, aunque pueda parecer extraño, y más allá de que, por ejemplo, ahora ocupe temporalmente la Presidencia mientras Tabaré Vázquez está en la ONU participando de la Asamblea. Sinceramente no la veo como candidata, hasta por una cuestión de edad. Creo que el que queda mejor posicionado es el intendente de Montevideo, Daniel Martínez, más allá de que el MPP de Mujica sigue siendo el sector más fuerte del FA y siempre apuesta a tener su candidato.

¿Pensás que la oposición será quien saque provecho de esta crisis?

Lo intentará, sin dudas. Hay elecciones internas en el Uruguay en junio de 2019, y en octubre serán las generales. Creo que Luis Lacalle Pou tiene todas las posibilidades de ganar las internas del Partido Blanco. La particularidad que se da en este escenario político es que el FA ha perdido muchas adhesión: en las encuestas se refleja que descendió al 30 por ciento, cuando el Frente en las ultimas elecciones ha superado el 45 por ciento, y en segunda vuelta de Presidencia ha llegado a superar el 50 por ciento. Pero la oposición tampoco ha logrado capitalizar el descontento: apenas supera el 30 por ciento. Es decir que aún en este escenario que parece caótico para el partido de Gobierno, al Partido Nacional ni siquiera una alianza con el Partido Colorado le garantizaría ganar. Tiene más posibilidades que hace tres años sin dudas, pero lo que destacan los analistas políticos es que no han sabido capitalizar cierto descontento, y cierto hastío que se nota en la población con respecto al gobierno.

Mujica ha dicho en varias ocasiones que el FA debe prepararse para perder elecciones, que después de tres triunfos que rompieron con el bipartidismo centenario, deben prepararse para ser otra vez oposición.

Sí, es posible. En Uruguay tenemos un sistema electoral, un ballotage, que es más exigente que cualquiera en el mundo: cualquiera que sea debe tener la mitad de los votos, si el candidato más votado tiene el 49 por ciento no llega a la Presidencia. No existe, como en la Argentina, esa cláusula de que con el 40 por ciento y una diferencia de 10 puntos alcanza para consagrarse. Acá no es así. Se ha cuestionado si es necesaria esa segunda vuelta, porque cada vez que el FA ha ganado, lo ha hecho con 48 o 49 por ciento en primera vuelta, faltándole uno o dos puntos y eso obliga a que se extienda la campaña electoral. Ese porcentaje tan exigente, que en la reforma constitucional fue diseñado pensando en dificultar la llegada del FA al poder, lo que hizo fue obligarlo a acumular más electoralmente y en estos tres períodos logró alcanzar ese porcentaje. Y aunque parece difícil no está todo dicho, en primer lugar porque todavía no se conocen los candidatos.

Falta mucho aún…

Claro. Es difícil saber si el Partido Colorado va a resurgir, lo que parece poco probable, o si será el nuevo Partido de la Gente, que está captando adherentes de los partidos tradicionales, y sobre todo ver quién será el candidato del FA. Y si será Martínez, habrá que ver además cómo evoluciona su gestión en la capital del país.

 

Esta entrevista se realizó en el programa “En la Víspera” (Radio Nacional Concepción del Uruguay). Entrevista de Américo Schvartzman y Valentín Bisogni.

Fotos: Teledoce y El Espectador.

Redacción de La Vanguardia

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