El último secreto de la selva misionera

Por primera vez en Argentina aparecen fotos de una rara especie de zorro, conocido como zorro vinagre o zorro pitoco, y que fueron obtenidas casualmente por cámaras trampa.

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Las fotografías fueron obtenidas durante 2016 con ayuda de una cámara trampa que habían sido colocadas para captar yaguaretés en la provincia de Misiones, pero solo hace unas semanas, y por obvias razones, Nicolás Lodeiro Ocampo, Norberto Nigro y Daniel Gnatiuk de la Fundación Red Yaguareté, y Bárbara Gasparri de la Fundación Azara, publicaron un trabajo donde se dan a conocer las primeras fotos de zorro vinagre o pitoco (Speothos venaticus) obtenidas con cámara trampa en la Argentina.

El trabajo fue publicado en el número 219 de Nótulas Faunísticas, editada por la Fundación Azara y el Departamento de Ciencias Naturales y Antropológicas de la Universidad Maimónides. El informe detalla que el 6 de abril de 2016 se captaron dos ejemplares de este cánido en la Reserva Privada Selva Paranaense Don Otto, Departamento Eldorado en la provincia de Misiones. La especie localmente está considerada “en peligro” y cuenta con escasos registros.

Lodeiro Ocampo, presidente de la Red Yaguareté, aseguró que hasta ahora “la mayoría de los datos de la presencia de este zorro en estado silvestre habían sido obtenidos gracias a avistajes oportunistas”, y subrayó que hasta ahora no existían imágenes de este animal en Argentina.

EL SECRETO MEJOR GUARDADO

El zorro pitoco o zorro vinagre es una especie adaptada a vivir en las selvas tropicales y subtropicales densas de Centro y Sudamérica. Es petiso, colicorto (de allí deriva su nombre vernáculo), cabezón y de orejas cortas. A diferencia de otros zorros, vive en familias de entre dos y doce individuos.

Es un pequeño cánido de entre 4 y 7 kilos de peso y no más de 30 centímetros de altura y entre 60 y 75 centímetros de largo, con el pelo pardo amarillento en la zona de la cabeza y cuello, pasando a pardo oscuro y negro en el resto del cuerpo. El cuerpo es compacto, cabeza robusta, cuello grueso y patas y cola corta, con pequeñas orejas redondeadas.

Se lo puede encontrar en las selvas tropicales y subtropicales de Panamá, Colombia, Venezuela y Guayanas, gran parte de Brasil y el este de Ecuador, Perú y Bolivia hasta Paraguay. En Argentina, solo en algunas regiones dentro de la provincia de Misiones.

Se mueve durante el día en grupos y descansa en madrigueras subterráneas o troncos huecos. Por lo general siempre cerca del agua, en la cual se desenvuelve con gran soltura e incluso llega a bucear con facilidad.

La especie está considerada “Cercana a la amenaza” a escala global (DeMatteo et al., 2011) y “En peligro” en la Argentina (Ojeda et al., 2012). En el año 1997 buscando propiciar su conservación, la provincia de Misiones lo declaró Monumento Natural Provincial mediante Ley XVI – º 56 (antes Ley N° 3.455).

Lo interesante es que se lo encontró no sólo en áreas protegidas, como el Parque Nacional Iguazú y el Parque Provincial Esmeralda, sino también en propiedades privadas, en ambientes degradados y sin protección.

BAJO INVESTIGACIÓN

Otro estudio publicado en el último número de la revista especializada Wildlife Society Bulletin, del que participaron científicos misioneros, muestra que no todo está perdido para la especie. El estudio, liderado por la Dra. Karen DeMatteo, investigadora de la Universidad de Missouri, indica que la especie está presente en buena parte del territorio misionero que aún conserva grandes porciones de selva.

La Dra. Karen DeMatteo con su perro Train.
La Dra. Karen DeMatteo con su perro Train.

Lo interesante de este trabajo es que la colecta de muestras de los zorros es efectuada con la ayuda de una especie que constituye una amenaza a su supervivencia a largo plazo: el perro doméstico. “Para encontrar evidencia de la presencia del zorro pitoco usamos perros detectores”, comenta la investigadora estadounidense.

“Los perros detectores están entrenados para encontrar heces de zorro pitoco y de algunas otras especies de carnívoros, como el yaguareté. De estas heces podemos recuperar ADN y con éste identificar la especie”.

Una de las científicas que participaron de este estudio, la doctora Carina Argüelles, del nodo Posadas del Instituto de Biología Subtropical (IBS), comentó que “con la ayuda de técnicas de la biología y genética moleculares podemos no solo identificar la especie a la que pertenece la materia fecal encontrada por los perros, hemos podido también identificar al menos veintidós individuos distintos y el sexo de los mimos, catorce machos y ocho hembras”.

El Dr. Mario Di Bitetti, investigador del nodo Iguazú del IBS y participante de este estudio, sostiene que estos resultados son muy auspiciosos. “Gracias al esfuerzo de la doctora DeMatteo, quien desde hace años trabaja en Misiones para conocer la situación del zorro pitoco con ayuda de perros detectores, pudimos aprender mucho sobre su estado poblacional”. Lo novedoso del estudio recientemente publicado por este grupo de científicos argentinos y estadounidenses fue la combinación de técnicas moleculares con Sistemas de Información Geográficos y teoría ecológica para avanzar en el conocimiento de este amenazado animal.

El estudio muestra que, a pesar de lo que se pensaba, el zorro pitoco está presente en una importante zona del territorio misionero. Lo interesante es que se lo encontró no sólo dentro de las áreas naturales protegidas, como el Parque Nacional Iguazú y el Parque Provincial Esmeralda, sino también en propiedades privadas en ambientes bastante degradados y sin ningún tipo formal de protección.

 

En base a Red Yaguareté / Fundación Azara / El Territorio / Misiones Online
Foto de la Dra. Karen DeMatteo con su perro Train / Reserva Yaguaroundí

Mario Rovina

Mario Rovina

Guardaparque egresado de la Universidad Nacional de Misiones. Fotografo de aves y especialista en ambiente. Integra la Cooperativa de Comunicadores El Miércoles.

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