El bosque correntino que salva al mundo

En Ituzaingó, Corrientes, está en marcha “Santo Domingo”, el único campo de plantación forestal de Argentina dedicado a compensar las emisiones de carbono, según el mecanismo de desarrollo limpio (MDL) del Protocolo de Kioto.  

forestacion-grandeUn bosque correntino intenta detener el cambio climático: el proyecto “Santo Domingo”, que cumplió diez años, es un campo de 3.350 hectáreas donde se han plantado más de 3.000 millones de árboles de veinte especies que lograron disminuir 350.000 toneladas de dióxido de carbono en la atmósfera, lo que es igual a los gases que emiten 145.000 autos en un año.

El bosque sigue los lineamientos del Protocolo de Kioto y está aprobado por la ONU. El proyecto -la mayor superficie forestada en Argentina- se desarrolla bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). El titular del dominio es Novartis Argentina S.A. y el responsable de la administración y manejo es GMF Latinoamericana S.A.

La forestación comenzó en 2007 y en sólo dos años fueron plantados más de tres millones de árboles en 2.400 hectáreas, lo que equivale al 70 por ciento del área total. “Se integró un porcentaje de especies nativas de la zona, a las que se suman especies exóticas como pinos en sitio no aptos para especies latifoliadas (nativas). Con el tiempo se espera alcanzar una cobertura del 75 por ciento de especies oriundas. Esta tierra tiene el potencial de convertirse en un bosque nativo”, explica Heinrich Burschel, gerente general de GMF Latinoamericana, compañía forestal suizo alemana que se unió a Novartis para la implementación del proyecto.

Los 3.000 millones de árboles de Santo Domingo logran disminuir 350.000 toneladas de dióxido de carbono en la atmósfera, lo que equivale a a los gases de 145.000 autos en un año.

BONOS DE CARBONO

El Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) forma parte del Protocolo de Kyoto (el acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases que causan el calentamiento global, y que entró en vigencia en 2005). El MDL  permite a gobiernos y empresas de los países industrializados cumplir con metas de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) a través de la inversión en proyectos de reducción de emisiones en países en vías de desarrollo.

Dentro de estos mecanismos se encuentran los Proyectos de Captura de Dióxido de Carbono. Una modalidad de estos proyectos se concreta a través de forestación o reforestación para capturar el dióxido de carbono de la atmósfera.

El proyecto “Santo Domingo” recibió en febrero de 2010 el reconocimiento de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación. En febrero de 2011, la Organización de las Naciones Unidas aprobó el Proyecto bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio. Esto significa que el proyecto para la captura de dióxido de carbono cumple con los estrictos criterios de calidad y sustentabilidad definidos en los procedimientos de la Convención Marco sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (UNFCCC, siglas en inglés).

De esta forma, Santo Domingo, se convirtió en el primer caso de la Argentina registrado en las Naciones Unidas bajo esta modalidad.

El proyecto “Santo Domingo” forma parte de una red global de establecimientos que intentan detener en silencio el cambio climático.

A LARGO PLAZO

Tres son los principios que sostienen al Proyecto Santo Domingo. Primero, el manejo de los recursos naturales en un marco de sustentabilidad, asegurando su conservación y el mantenimiento, de manera de garantizar una gama amplia de beneficios ambientales y sociales a las actuales y futuras generaciones. El crecimiento, rentabilidad y viabilidad económica es el segundo punto a tener en cuenta. De esta manera se busca mantener la productividad y las ganancias a largo plazo. El tercer principio está vinculado con el manejo del ambiente con responsabilidad social.

Se espera que en los próximos años la plantación alcance la madurez necesaria para iniciar su aprovechamiento comercial respetando la tasa de incremento anual de la masa forestal como medida de control. Mediante el manejo de la plantación con tratamientos silviculturales respetuosos, de raleos graduales y sucesivos, se logrará mantener una cobertura de bosque permanente.

En 2017, Novartis destinará 8.4 millones pesos argentinos en continuar todas las tareas de plantación y en comenzar con las podas para dejar los mejores ejemplares de cada área. Tiene como objetivos capturar 600 mil toneladas de dióxido de carbono hacia 2020 y cuatro mil millones de toneladas, para 2040.

La selección de especies se basó en las posibilidades generales del sitio y en su conveniencia para los objetivos de manejo.

Entre las especies nativas utilizadas podemos encontrar Ybirá Pytá, Anchico colorado, Lapacho negro, Cedro misionero, Guayubira, Lapacho amarillo, Lapacho rosado, Loro Blanco, Loro negro y Tipa colorada. Y las exóticas están representadas ambiente, por Grevillea, Pino Elliotti, Pino Taeda y Pino Híbrido.

El predio, único en el país, cuenta con la certificación de la Forest Stewarship Council, sello de calidad que se otorga a los procesos de reforestación que cuidan la cadena de calor de los bosques, desde las especies plantadas, la fauna del lugar, el agua y sus humedales. La provincia de Corrientes, con sus Esteros, cuenta con un ecosistema privilegiado y con uno de los acuíferos de agua dulce más grandes del mundo.

El proyecto “Santo Domingo” forma parte de una red global de establecimientos que intentan detener en silencio el cambio climático.

 

En base a El Federal / La Nación / Corrientes Hoy / GMF / Novartis

Mario Rovina

Mario Rovina

Guardaparque egresado de la Universidad Nacional de Misiones. Fotografo de aves y especialista en ambiente. Integra la Cooperativa de Comunicadores El Miércoles.

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