Cuando Joe huyó de Strummer

La historia de los días del cantante de The Clash en España, mientras se escondía de los problemas que había creado en Reino Unido.

SLUG: ST/APPREC DATE: 12/23/02 SOURCE: file photo by Josh Cheuse, courtesy of Epic Records. CAPTION: Undated file photo of punk rock great Joe Strummer of The Clash. Strummer died Sunday, Dec. 22, 2002, reportedly of a heart attack.

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“Spanish Bombs”, The Clash (1979)

Es imposible no conectar el recorrido ibérico de Joe Strummer con “Spanish Bombs”, el clásico de The Clash de 1979. Atraído por la cultura española y empujado por la crisis en su banda de aquel entonces, el cantante se fue de Inglaterra sin demasiadas precisiones. Apareció en Granada, lugar de nacimiento y muerte de su admirado Federico García Lorca. Pero convendría situarse mejor en el contexto de entonces.

Hacia 1985, The Clash estaba evaporándose. Su carismático líder había dado paso a su faceta autodestructiva y, escuchando al manager Bernie Rhodes, había echado a su contrapeso: el guitarrista Mick Jones. Esto se sumó al despido anterior del baterista Topper Headon, por su adicción a la heroína (decisión de la que luego se arrepintió). Grabó “Cut the Crap” acompañado del bajista Simonon como únicos miembros originales. Con las modificaciones de integrantes y la mano intrusiva de Rhodes, el disco fue muy criticado y repudiado.  Eso lo puso en una situación complicada y lo llevó a viajar a Granada de la noche a la mañana. Tenía que huirle a los problemas y el lugar aparentaba ser el ideal. Una ciudad chica y tranquila, donde una estrella punk suponía que pasaría desapercibida. La combinación que significaban aquellas tierras (la historia de un escritor fascinante y hermosos paisajes) se mantuvo en su cabeza lo suficiente como para que fuera el lugar elegido para un autoexilio.

1320325235680Según cuenta el documental “I Need A Dodge! Joe Strummer On The Run”, el músico fue descubierto por los jóvenes integrantes de un grupo punk local llamado 091. Luego de compartir una noche de alcohol, cigarrillos y experiencias mutuas (aunque los españoles confiesan haber escuchado bastante más de lo que hablaron), el británico se ofreció a producirles su segundo disco. Se les hizo imposible decir que no.

Hacia 1985, The Clash estaba evaporándose. Su carismático líder había dado paso a su faceta autodestructiva.

A partir de ahí, Strummer abocó sus fuerzas a esa misión. De alguna forma, era su terapia para olvidar lo que había dejado atrás: una gran formación disuelta por su culpa y que no podía recomponer. Mick Jones ya brillaba en otro espacio (Big Audio Dynamite) y no iba a volver. Acompañó a los muchachos a grabar el disco en Madrid bajo la tutela de “Discos Zafiro”, quienes no podían entender que estuvieran involucrados con semejante personalidad. Pero lo que aparentaba ser algo onírico, resultó caótico. Los métodos del productor (llegar al estudio y desarrollar las ideas ahí mismo) y sus constantes distracciones conspiraban contra un proceso que tenía días y presupuesto acotados. Hubo tirantez con el conjunto y con la discográfica, que quería una resolución que no llegaba. En ese contexto, también fraternizaba con los ascendentes Radio Futura y se paseaba con un Dodge por todos lados. Años después charlaría con una emisora española recordando aquel automóvil y solicitando ayuda para recuperarlo.

Contaba Jesús Arias, periodista y amigo del inglés: “Al final de una de esas intensas sesiones con 091 decidieron grabar las dos canciones que él había compuesto en español.  Lo hicieron con todo el mundo grabando al mismo tiempo y los micrófonos abiertos por toda la sala. ´Tú tienes Londres, tienes París´ tiene una introducción flamenca en guitarra acústica, y José Antonio se arrancaba a cantar como un cantaor flamenco. Tacho, Joe y yo hacíamos las palmas y todos en general los coros:

Tú tienes Londres, tienes París / y yo me voy con el ejército del Cid

La letra no tenía desperdicio en cuanto a despropósitos lingüísticos. Pero, reírnos, nos reímos lo nuestro aquel día. Luego, el grupo grabó ‘La Ferretería’, en la que narraba cómo trataba de conseguir chocolate en las calles de Granada y se iba confundiendo de sitios hasta terminar en una ferretería. Era algo así. Ahí él cantaba como segunda voz y coros en los estribillos. Otro delicioso desastre.”

Había días que Strummer no aparecía por la grabación del álbum y lo veían tomar bastante. Su justificativo radicaba en el hecho que Guy Stevens había procedido igual como productor de “London Calling”, mítico LP de unos años antes. Pero la empresa que sustentaba el trabajo comenzó a desconfiar de él. Empezaron a aparecer los ejecutivos para “supervisar” y Joe empezó a deprimirse. Quería ayudar a 091 genuinamente, pero la empresa desechó parte de su trabajo en la mezcla final. Su involucramiento era también para con la ciudad. Alguna le confesó a Arias que se había prometido fumar un cigarrillo de marihuana frente a la tumba de Lorca (el olivo donde se sospecha que fue enterrado). Hizo eso en presencia del español y se juramentaron hacer una canción llamada “Lorca”, alusiva a ese atardecer.

71qhw7dpwul-_sl1203_Finalmente debió irse para Londres cuando su mujer de entonces estaba por dar a luz. 091 sacó su segundo álbum en ese 1986 que comenzaba, sin que el resultado final conformara del todo a nadie. Durante el mismo, oficializó la obvia disolución de The Clash, herido de muerte tras lanzar un trabajo que no le pertenecía realmente a tamaña leyenda. Volvería a tierras españolas por compromisos con bandas de sonido, films e incluso para tocar con The Mescaleros. Experiencias diversas, pero ninguna como aquellos días donde jugaba a ser simplemente “Joe” y recuperaba fuerzas inyectándose el aroma vital de una España post-franquismo.

Lionel Pasteloff

Lionel Pasteloff

Periodista. Se especializa en política y cultura.

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