Sin azul no hay verde

Once organizaciones piden al Gobierno que intervenga para proteger el Mar Argentino, la ecorregión más grande del país, con un tercio del territorio nacional. Su biodiversidad está amenazada por la contaminación y la sobrepesca.

slide-04Un grupo de once reconocidas organizaciones ambientalistas solicitaron al gobierno su pronta intervención para crear nuevos Parques Nacionales Marinos y así poder proteger el 10% del Mar Argentino.

Un 36% del territorio argentino está ocupado por el mar. Sin embargo, solo alrededor de un 3% está protegido. El país cuenta con 61 áreas costeras protegidas, la única zona estrictamente marítima (de mar abierto) es el banco Namuncurá-Burdwood, 150 kilómetros al este de la Isla de los Estados. El total de áreas marítimas protegidas suma 42.500 kilómetros cuadrados, lo que representa un 2,8 %, de la superficie total del Mar Argentino.

La ley Nº 27.037, sancionada en 2014, instituye el Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas destinado a conservar espacios representativos de hábitats y ecosistemas de importancia, pero que hasta ahora se encontraba sin reglamentar.

Las áreas marinas protegidas (“Parques Nacionales Marinos” y otras figuras legales) son herramientas importantes para la gestión sostenible del mar a largo plazo. Existen distintos tipos de áreas protegidas marinas; en algunas se permiten usos como la pesca de bajo impacto ambiental y en otras sólo se realiza investigación científica. Es importante que algunos sectores tengan protección estricta, sin usos extractivos, para proveer áreas de refugio para las especies vivas y puntos de referencia para la gestión del resto del mar. En otros países se ha encontrado evidencias de que las áreas protegidas más estrictas contribuyen a la restauración de pesquerías.

El Mar Argentino conforma la ecorregión más grande del país (un tercio del territorio nacional). Y mucha de su biodiversidad se encuentra amenazada, entre otras cosas, por la contaminación y la sobrepesca.

Unos de sus más destacados habitantes, las aves marinas, son en la actualidad el grupo más amenazado dentro de las aves, con un 38% de las 346 especies catalogadas como amenazadas a nivel mundial. Si bien están ligadas a tierra firme para criar, la protección de los lugares de cría no es suficiente para garantizar su conservación, ya que pasan la mayor parte de su tiempo en el mar, donde obtienen su alimento.

Como le ocurre al Pingüino Patagónico (Spheniscus magellanicus), también conocido como Pingüino de Magallanes, que son aves migratorias no voladoras capaces de bucear y nadar a grandes velocidades. Viven casi todo el año en el mar, pero a comienzos de la primavera los adultos regresan a los mismos nidos que utilizaron en años anteriores, los encuentran entre miles de otros nidos. Los adultos se turnan para ir a buscar el alimento de los pichones, a veces tardan varios días en regresar. Lo que ha estado ocurriendo, en algunas de las colonias de la provincia de Chubut, es que cada vez se tienen que ir más lejos a encontrar la comida suficiente porque están escaseando los peces cerca del área de las colonias.

DEFINICIONES
El gobierno nacional pareció escuchar el reclamo y dio el primer paso: pocos días atrás, coincidiendo con en el Día Mundial de los Océanos, se firmó el decreto reglamentario de la Ley del Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas, que establece a la Administración de Parques Nacionales, bajo la órbita del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, como autoridad de aplicación de los futuros Parques Nacionales Marinos del país.

“Desde hace más de cien años la Argentina protege los lugares sobresalientes de su geografía bajo la figura de Parques Nacionales. Nuestros océanos tienen una diversidad biológica tan valiosa como amenazada, por lo que también necesitan de esta protección. En el siglo XXI, Argentina se suma a los países con Parques Nacionales en el mar”, expresó Eugenio Bréard, presidente de Parques Nacionales.

La Ley Nº 27.037 instituye el Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas destinado a proteger y conservar espacios marinos representativos de hábitats y ecosistemas de importancia. En este marco, Parques Nacionales estará encargado del control y resguardo de esas áreas, así como de incentivar en ellas la investigación para preservar los ecosistemas y recursos marinos y ocuparse de las actividades ecoturísticas en aquellos sitios que así lo permitan.

La norma establece cinco categorías de áreas protegidas marinas, entre áreas estrictas y áreas de reserva con uso humano.

La norma establece cinco categorías de áreas protegidas marinas, entre áreas estrictas y áreas de reserva con uso humano.

La norma establece cinco categorías de áreas protegidas marinas, entre áreas estrictas y áreas de reserva con uso humano. Éstas contemplan desde sitios con prohibición total de actividades humanas por fuera de la investigación científica hasta áreas de actividades pesqueras y de aprovechamiento sustentable de recursos.

Las áreas marinas protegidas bien gestionadas, al limitar la extracción de recursos, permiten que el ecosistema oceánico se mantenga íntegro, con todas sus especies inter-relacionadas. Esto es esencial para que el mar siga funcionando como un sostén de la vida en la tierra frente a los cambios ambientales que se avecinan.

El nombramiento de Parques Nacionales Marinos implica un importante salto cualitativo en términos de conservación, mediante la protección de la riqueza biológica oceánica.
Los océanos tienen una diversidad biológica muy valiosa pero sin la protección adecuada se encuentra amenazada, por eso este paso es muy importante para cuidar uno de nuestros recursos más significativos.

Desde el grupo de organizaciones ambientalistas (donde se encuentran las más reconocidas de Argentina como Aves Argentinas, Fundación Vida Silvestre Argentina, Fundación Temaikén, Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Conservation Land Trust, Fundación Patagonia Natural, Instituto de Conservación de Ballenas, Fundación Flora y Fauna Argentina, Aqua Marina, WCS y la Global Pinguin Society) sugieren se comience por nombrar Parques Nacionales Marinos a algunas zonas particulares de gran importancia para la biodiversidad como son la zona que está al borde de nuestra plataforma continental, la zona de mar que rodea a la Península Valdés, la zona que esta al sur de Tierra del Fuego conocida como el pasaje de Drake y la zona llamada el Rincón frente a la provincia de Buenos Aires. En todas ellas se encuentran especies únicas, además de una gran diversidad de especies residentes y migratorias que las utilizan.
El primer paso está dado. Ahora se espera que el impulso no se detenga y se empiece a valorar, cuidar y conservar el Mar Argentino.

 

En base a La Nación / El Federal / Administración de Parques Nacionales / Llegó la Hora del Mar

Mario Rovina

Mario Rovina

Guardaparque egresado de la Universidad Nacional de Misiones. Fotografo de aves y especialista en ambiente. Integra la Cooperativa de Comunicadores El Miércoles.

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