El periodismo argentino en cuestión

A través de una pluralidad de voces y perspectivas, reflexionamos sobre la situación del periodismo en nuestro país. 

periodismo-1En un contexto de crisis económica y de incertidumbre y con la llegada de las nuevas tecnologías el periodismo reflexiona y se replantea. “El oficio más bello del mundo” tal como lo llamo alguna vez Gabriel García Marquez, transita momentos de cambio pero también de necesaria evolución sobre todo en lo concerniente a los derechos laborales de los trabajadores de prensa.

Con el gobierno actual la situación no prosperó, todo lo contrario: la drástica reducción de la pauta de publicidad oficial, las deudas que el Estado mantiene con los medios y la crisis de muchos grupos empresarios golpearon sobre todo a los trabajadores. Al respecto, el último informe del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA) arroja cifras alarmantes: en 2016 fueron casi 2000 los despidos de trabajadores de prensa y es una cifra in crescendo.

“El no tener un sueldo digno acorde a nuestra tarea, es uno de los mayores atentados contra la libertad de expresión» (Victoria de Masi).

Nuevas formas de contar historias, debates éticos y morales, condicionamientos, detrás de todo ese universo complejo, están los trabajadores de prensa. «En mi opinión, es el momento de mayor degradación profesional desde el retorno a la democracia”, afirma el periodista Reynaldo Sietecase (Radio con vos), quien considera necesario abrir un debate sobre el ejercicio del periodismo y la ética, y agrega: “En Argentina, desde hace una década, después del conflicto entre el gobierno nacional y los grandes medios de comunicación, la verdad dejó de tener prioridad en los contenidos periodísticos. Era más importante afectar al otro, “al enemigo” que comunicar algo verdadero. Esa práctica nada tiene que ver con el periodismo”.

TRABAJO DIGNO Y SALARIOS REALES, UNA DEUDA DEL PERIODISMO

redaccio

 

Uno de los temas nodales que afecta a la profesión tiene que ver con las condiciones laborales y salariales que enfrenta. Sobre ello Victoria De Masi (Clarín y Revista Viva) opina “Los periodistas ponemos el cuerpo, el tiempo, nuestra honestidad y nuestro nombre, que es lo único que podemos llevarnos de las redacciones el día que nos vamos. Venimos cerrando paritarias que están por debajo del nivel de inflación, nuestros sueldos están atrasados los que nos obliga a tener más de un trabajo”. Y concluye con preocupación: “El no tener un sueldo digno acorde a nuestra tarea, es uno de los mayores atentados contra la libertad de expresión. El trabajo dignifica, pero también el salario. Ese es una de las mayores problemáticas que atraviesa nuestro gremio”.

Sobre la misma cuestión, el columnista político -y habitual colaborador de LA VANGUARDIA- Diego Genoud manifiesta: “Las necesidades del gremio están bien expresadas por SIPREBA. Hoy tienen que ver con los despidos, la precarización, los salarios bajos y el avance de la multitarea en detrimento del trabajo de periodistas que dispongan del tiempo para profundizar en lo que tienen que contar y en escribir un texto que nos dé ganas de leer. A eso le sumaría un debate que siempre es difícil de dar y es la discusión sobre los contenidos en los medios de comunicación.  Aún si todas las reivindicaciones gremiales se lograran -algo cada día más dificil y lejano- queda pendiente la discusión sobre qué tipo de periodismo es posible hacer en los medios comerciales.»

«Siempre es muy difícil cuando se trabaja para empresarios de la comunicación con intereses económicos y políticos bien definidos» (Diego Genoud).

Vinculado a ello, agrega: » Si solo es posible hacer periodismo en la medida en que no se contradigan los intereses del dueño del medio, entonces el oficio tiene un sentido acotado y es imprescindible crear medios o plataformas propias para decir otras cosas. Una vez que logramos nuestra propia revista o nuestro propio programa de radio o televisión, la dificultad que queda es el alcance de lo que generamos». Finalmente, concluye: «Entre los objetivos del periodismo que queremos debe estar incluida la masividad. para no llegar nada más a nuestros amigos y los que piensan como nosotros y para generar un debate más amplio”.

Por su parte, Diego Mancusi (Rolling StonePlayboy), explica:  “El día del periodista me encuentra diversificado en mis tareas a la fuerza, algo que -entiendo- le pasa a la mayoría de mis colegas. Muchos somos periodistas part-time y complementamos el ingreso con otros trabajos relacionados o no con los medios (en mi caso escribo guiones y preparo un libro). Al estar casi extintas las redacciones, son pocos los que pueden dedicarse exclusivamente a esto”. Y añade: “Es necesario volver a jerarquizar el oficio periodístico, muchas veces bastardeado por lo que se consideran “nuevas formas” pero a fin de cuentas no deja de ser pauperización. El “cualquiera puede hacerlo” parece democratizante, pero también implica una merma de calidad que a las patronales y al gran público parece no importarle demasiado, pero que sí redunda en más precarización para el trabajador de prensa”.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y PLENO EJERCICIO DEL PERIODISMO

radio

Otras de las cuestiones centrales con respecto al ejercicio del periodismo está vinculado a la libertad con que éste se lleva a cabo y las restricciones que existen, tanto políticas como profesionales. En tal sentido, Diego Genoud nos comenta: “Si se puede ejercer de manera plena el periodismo en estos días, depende de lo que cada uno entienda por periodismo y de la posición ideológica que tenga. Seguramente hay periodistas que sienten que tienen más libertad ahora y otros que sintieron que había plena libertad hasta el 10 de diciembre de 2015. En mi caso considero que siempre es muy difícil cuando se trabaja para empresarios de la comunicación con intereses económicos y políticos bien definidos, como son la enorme mayoría. El periodismo político ofrece muchas posibilidades pero el criterio de «política» que gobierna los medios es bastante acotado y se restringe casi siempre a la actividad de los tres poderes y a la corrupción. Lo que pasa en la calle y los intereses cruzados entre negocios y política quedan lejos de las prioridades”.

Sobre la misma cuestión, la periodista de Clarín Victoria De Masi señala: “Hablo por mí: aunque cueste yo sí puedo. Aunque cueste una discusión con un editor o un colega.». Y reafirma: «Nunca me sentí censurada, la nota o el título siempre se puede discutir con el editor (a veces en buenos términos y otras veces no) pero en este caso nunca viví una situación donde terminé con mi ética afectada”.

«El “cualquiera puede hacerlo” parece democratizante, pero también implica una merma de calidad que a las patronales y al gran público parece no importarle demasiado» (Diego Mancusi).

Diego Mancusi, por su parte, considera que: “El periodismo siempre está condicionado por múltiples factores, pero si el aporte económico de empresas y políticos se vuelve imprescindible para la supervivencia de los medios, ese condicionamiento crece y se hace insalvable. Además, la rapidez con la que circula la información conspira contra la investigación, el estudio, el seguimiento de las noticias y el trabajo a conciencia en general: eso deriva -de nuevo- en periodismo de menor calidad que igual se vende e igual se consume, pero le quita jerarquía a nuestra tarea y la precariza”.

Finalmente, el experimentado Reynaldo Sietecase considera que “Los periodistas tenemos derecho a decir que “no” sí nos plantean tareas que se alejen de la verdad de los hechos. No nos pagan para participar de operaciones de prensa ni para inventar”.

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS, LAS MULTITAREAS Y EL ROL DEL PERIODISTA

Electronic and paper media concept

El periodismo ha cambiado sustancialmente en sus lógicas y prácticas. Las nuevas tecnologías han alterado sustancialmente las formas en las que el periodismo se desarrolla, ha producido transformaciones drásticas y abierto nuevas posibilidades. Sobre esto Diego Genoud explica: «Creo que las nuevas tecnologías facilitan la creación de medios propios y también abren nuevas posibilidades de contar un hecho o una historia. En el caso de los medios comerciales, lo que se ve es un intento por eliminar profesiones dentro del rubro periodístico, donde ya no quedan correctores, los fotógrafos están en extinción y los redactores tienen que hacer el trabajo de editores por un sueldo mucho más bajo, poniendo títulos, copetes, epígrafes, insertando contenido multimedia en las notas y a veces también “feisbuqueando” y “tuiteando” las notas. Además, llevan a una sinergia que empobrece, porque el objetivo empresario es que un periodista cuente la misma historia en gráfica, televisión y radio, la misma historia que están contando otros periodistas con información muchas veces idéntica. Generar algo propio y distinto se vuelve bastante más difícil.»

Sobre este segundo punto, Victoria De Masi agrega: “Creo que existe más precarización con las nuevas tecnologías. Los compañeros que hacen el trabajo en webs muchas veces están fuera de convenios colectivos de trabajo, por ejemplo están exentos de aguinaldos y beneficios que nosotros tenemos. Creo que tampoco hay mucha capacitación de las nuevas tecnologías apuntadas a lo comunicacional. Uno no puede contar una noticia en la web si no sabe contar una historia. Como dijo Lanata, nos encontramos en la “infancia de la internet». Yo coincido: creo que es un monstruo que todavía las empresas mediáticas no saben cómo dominar. Creo que tiene que ver con un estatuto que no los contempla, desactualizado, y un convenio que no incluye a los trabajadores de la web”.

“Los periodistas tenemos derecho a decir que “no” sí nos plantean tareas que se alejen de la verdad de los hechos. No nos pagan para participar de operaciones de prensa ni para inventar” (Reynaldo Sietecase).

Por su parte, Diego Mancusi considera que: “El problema no son las nuevas tecnologías en sí, sino el uso intencionado que se les da. La Internet nos da la posibilidad tanto de copiar y pegar noticias de fuentes dudosas como entrar en contacto con información que de otra forma jamás conoceríamos y chequearla de manera sencilla y rápida. La famosa “confluencia” de las redacciones web y papel en los medios escritos suele ir acompañada de un aura de “futuro” pero en realidad esconde un plan de reducción de personal y mayor explotación. La idea no es cortar el progreso, sino que no se quiera aprovechar ese progreso para emparejar para abajo”.

A pesar de las nuevas tecnologías, Sietecase considera que un tema ulterior dentro del ejercicio del periodismo es la ética: “Escribamos en un iPad o en una libreta, emitamos por la web o desde un teléfono inteligente, el tema es qué contamos y cómo lo hacemos. En palabras de Tomás Eloy Martínez: “El lenguaje del periodismo futuro no es una cuestión de oficio o un desafío estético. Es, ante todo, una solución ética»».

 

 

 

Lula Gonzalez

Lula Gonzalez

Es periodista. Nació en Salta y vive en Buenos Aires. Cursó estudios de periodismo en ETER, escuela de comunicación.

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