Fin de los vaivenes, paro general

Tras más de un año de negociaciones entre el gobierno y los triunviros de la CGT, hoy truncas, llegó el paro general.

par-696x392

“Por el trabajo, por el plan económico, por los despidos y suspensiones” reza un volante de los señaleros ferroviarios, dispuesto en sus cabinas, en el Ramal Mitre.
“Paro general contra el ajuste de Macri”, señala otro volante con el sello de la CGT como firma. Busque donde uno busque, el reclamo es claro: los trabajadores organizados y sus organizaciones gremiales definieron combatir la política económica de Macri. Se mire entre los más moderados (CGT-Azopardo) o entre los más radicalizados (las CTA, la CGT-Corriente Federal de Sergio Palazzo) es claro que el escollo principal entre el Gobierno y el movimiento obrero reside en las políticas económicas oficiales y en lo que los críticos llaman el ajuste de Macri.

Al unísono, dirigentes de todas las vertientes se quejan de lo mismo: «Hay cada vez más despidos, se firmaron compromisos que no iba a haber despidos y suspensiones en diciembre y marzo y no se cumplió» afirmó Fernández, de la UTA, uno de los moderados. “La inflación sobre los productos básicos necesarios cada día aumentan más», agregó, y llamó a que “nos reunamos todos en una mesa con los empresarios y todos los partidos políticos para buscar un proyecto nacional porque así no salimos más”.

“Cuestionamos una parte del trazado económico que está llevando adelante el gobierno con un enfoque erróneo”, señaló Schmid, también entre los tiempistas.
Sea la CGT-Azopardo, las CTA, los movimientos sociales o la izquierda, hoy el acuerdo es unánime: todos adhieren. El paro es histórico, es masivo y Macri tiene un problema.

El paro es histórico, es masivo y Macri tiene un problema.

POLÍTICAS DE AJUSTE DEL MACRISMO

Por cierto, la tónica de denuncia contra las políticas del macrismo hacia medianas empresas, pequeños comercios y sectores clave de la economía no son propiedad exclusiva del sindicalismo.

La semana pasada, y como previa al paro, la Agrupación Reconquista, junto con Red por Buenos Aires y el Grupo Yapeyú realizaron lo que llamaron “jornadas de visibilización” de la crisis económica que a su juicio viene produciendo el gobierno de Mauricio Macri y colocaron franjas con la leyenda “ACÁ FALTA TRABAJO” acompañadas de carteles con la descripción de las medidas tomadas por el Gobierno de la Ciudad y el Gobierno Nacional, que llevaron al cierre de más de 8000 PYMES en todos el país, de 400 restaurantes y bares sólo en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, y de más de 500.000 despidos y cesantías.

Esta realidad que quiso exponer esa organización es una realidad que la CGT viene señalando de modo permanente a través de sus representantes de actividades industriales, del calzado y tecnológicas, actividades que vienen siendo golpeadas particularmente; un tema que formó parte de las incontables reuniones con ministros, entre los que se destaca Cabrera, Ministro de Producción y cabeza de estas decisiones. Según señalara Palazzo esta semana “los datos oficiales desmienten al Gobierno” y clarificó que existió una caída “de 6 puntos en la actividad industrial” y otra del “3 por ciento en la construcción y en la actividad económica de las pequeñas y medianas empresas”.

Según Palazzo, lo que terminó de empujar a los gremios al paro fue “la falta de respuesta del gobierno a los reclamos para que cesen los despidos y suspensiones, la pérdida del poder adquisitivo y la intromisión del gobierno en las negociaciones paritarias queriendo poner un techo”.

EL PARO COMO RESPUESTA

Ante el diagnóstico trazado, la CGT definió que la huelga responde a estas medidas. En especial, según explicó Palazzo a Telam, lo más saliente que terminó de empujar a los gremios al paro fue “la falta de respuesta del gobierno a los reclamos para que cesen los despidos y suspensiones, la pérdida del poder adquisitivo y la intromisión del gobierno en las negociaciones paritarias queriendo poner un techo”. En el mismo sentido, Schmid abundó en las razones y señaló tres puntos más: administración del comercio exterior, el control de la inflación y el derrumbe del consumo.

Para el dirigente, hubo sectores como los “agroexportadores y sectores financieros a los que no les ha ido mal, sino que han tenido una importante ventaja sobre el resto de los sectores” en contraposición con “muchos de los trabajadores que representa” la CGT que “no llegan a fin de mes”.

Estos motivos, sumados a la presión persistente de las bases, fueron los desencadenantes finales del paro de hoy.

El gobierno decidió lanzar una campaña contra el paro, sus motivos y, también, sus actores.

CAMPAÑA DE ATAQUE DEL MACRISMO

Hasta aquí hemos señalado las respuestas del movimiento obrero, la izquierda y los movimientos sociales hacia las políticas del macrismo. Pero las cosas no quedaron ahí para el gobierno, quien decidió lanzar una campaña –fundamentalmente en las redes sociales- contra el paro, sus motivos y, también, sus actores.

Nada menos que el presidente Mauricio Macri lideró la movida cuando, días atrás, señaló en un acto en Casa de Gobierno que no se pueden aceptar más “comportamientos mafiosos” en el ámbito sindical y que, si bien “respetaba” la decisión de los trabajadores de adherir al paro convocado para el jueves próximo por la CGT, agregó que no entendía una medida de fuerza que “no ayuda en nada a los trabajadores” y que le va a costar al país “más de 15.000 millones de pesos que podríamos aplicar para hacer más obras”.

Ni lerdos ni perezosos, varios dirigentes salieron a responder. La mayoría –como por ejemplo Fernández o Schmid- apelaron a poner paños fríos y llamar a la reflexión al Presidente al señalar que no era bueno dividir. Daer, por su parte, agregó que si el presidente sabía de algo, pues que lo denunciara en la justicia. El más frontal entre los dirigentes de peso en la CGT, sin embargo, fue Sergio Palazzo, quien señaló que “a la hora de hacer cuentas, debería tener presente que si la medida representa 15.000 millones de pesos, las desgravaciones impositivas al agro y a las mineras que él estableció al inicio de su mandato, costaron 70.000 millones de pesos a la Argentina”, poniendo nuevamente el énfasis en la política económica del gobierno.

Pero no quedó solo en el presidente: el Ministro de Trabajo, Jorge Triaca aseguró que el paro “no se justifica”, y acusó “la influencia de sectores políticos que quieren defender las prebendas del pasado”.

En cuanto a la campaña en las redes sociales, el gobierno movilizó miles de personas –muchos de los cuales anónimos y vinculados al oficialismo-, quienes se volcaron a las redes sociales para cuestionar la medida y anunciar que se trasladarían a trabajar a pesar de la ausencia de transporte público. Armados con frases y placas en Facebook y hasta un hashtag lanzado por el gobierno en Twitter (#YoNoParoEl6), lograron hacer estallar la red social del pajarito con una tendencia que duró varias horas.

En base a Infogremiales, Mundo Gremial, CATT-Prensa, Infocamioneros

Redacción de La Vanguardia

Redacción de La Vanguardia

La Vanguardia Digital. Noticias y debates desde la izquierda democrática

Sin Comentarios

No se permiten comentarios