La CGT se moviliza y piensa fecha para el paro nacional

La central obrera más importante de la Argentina, con numerosos apoyos, se moviliza en reclamo de modificaciones en la política económica del gobierno que encabeza Mauricio Macri. Hoy se pondrá fecha para el primer paro nacional.

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Con apoyo de diferentes sectores de la oposición y tras una ronda de diálogo con diferentes fuerzas políticas y sociales -en las que recibieron el respaldo, entre otros del Partido Socialista (ver nota aquí)- la concentración será ante el Ministerio de la Producción.

Está previsto que alrededor de las 16, en Diagonal Sur y Moreno en la ciudad de Buenos Aires, hablen los llamados «triunviros» que conducen la CGT: Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, quien ayer fue invitado en el escenario de la CTERA, en la formidable movilización de los trabajadores de la educación en su primer día de paro.

Además confirmaron su participación en la marcha numerosas organizaciones políticas y sociales, las otras dos centrales (ambas CTA) y cámaras que agrupan a las pymes, que comparten el rechazo cegetista a la política de apertura indiscriminada de importaciones.

Durante el acto, además, se anunciará la fecha de un paro general para fines de mes o comienzos de abril, la primera medida de este tipo que enfrentará el Gobierno de Cambiemos, y que la central obrera había anunciado en enero, sin establecer fecha precisa, como advertencia en caso de que el oficialismo no accediera a revisar las políticas cuestionadas.

Uno de los principales reclamos de la marcha es el incumplimiento del acuerdo antidespidos. Según el propio INDEC en 2016 los puestos de trabajo caídos superaron los 120 mil.

Los principales reclamos de la marcha son el incumplimiento del acuerdo antidespidos y la ya mencionada apertura de importaciones, que afecta a muchas pymes, en especial del interior del país; a eso se suma también el rechazo a la pretensión del Gobierno de fijar un techo del 18% en las negociaciones paritarias, y la solidaridad con el reclamo de los docentes.

El presidente Macri, y varios de sus funcionarios, eligieron confrontar con los reclamos, reiterando la consabida acusación de que la protesta es «política», y tratando de vincularla con el año electoral. El argumento es tan banal que no admite demasiado análisis. Como expresó en las redes el politólogo Andrés Malamud: «¿El paro es político? Sí, claro. ¿Descalificar el paro por ser político es de salame? Sí, claro».

El politólogo Andrés Malamud dijo: «¿El paro es político? Sí, claro. ¿Descalificar el paro por ser político es de salame? Sí, claro».

CABRERA Y LA VERDAD

El ministro de la Producción, Francisco Cabrera, dijo algo parecido, pero abundó: «La protesta es política y está basada en tres definiciones: dicen que hay importación indiscriminada, que hay pérdidas masivas de empleo y que cierran empresas. Las tres son falsas». Y proporcionó datos que muestran que el macrismo agravó el desastre que ya venía realizando el gobierno anterior en el sector pyme: «Desde 2006 se cerraron 600 pymes exportadoras por año, se perdieron decenas de mercados y, entre 2013 y 2015, se cerraron cerca de 9.000 pymes. La economía, cuando la recibimos nosotros, estaba muy dañada», argumentó.

Pero lo que no dijo es que desde que el macrismo inició su gestión, cerraron 1.992 pymes o empresas de menos de 100 empleados, según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en un informe elaborado según datos de la AFIP y del IPC de la Ciudad de Buenos Aires, que atribuye la desaparición de empresas a las nuevas condiciones macroeconómicas y a la gran fragilidad del mundo pyme «altamente sensible a los vaivenes del mercado interno, y fundamentalmente al sector industrial».

En relación con las PYME, el macrismo agravó el desastre que venía del gobierno anterior: entre 2013 y 2015, cerraron casi 9.000, y solo en 2016 hubo otras 2.000 que dejaron de funcionar, según datos oficiales.

En relación al empleo, Cabrera dijo que «el empleo registrado aumentó en 80.000 en el último año. Lo que sí cayó es el empleo industrial, por la caída en la construcción y la baja de la manufactura que tenía a Brasil como destino, alrededor de 40.000», reconoció, aunque sus datos son refutados por el propio INDEC, según el cual en los primeros nueve meses de 2016 se superaron los 120 mil puestos de trabajo caídos: respecto del punto máximo de empleo privado asalariado registrado, que es del último trimestre de 2015, el sector acumula una baja neta de 127.900 empleos, siempre según los datos del organismo oficial de estadística.

Por otro lado la apertura de importaciones es una de las principales razones del cierre de pequeñas empresas, que no pueden competir con los productos que ahora ingresan de manera automática. El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz lo explicó sencilla y contundentemente: “Creemos que un país integrado al mundo debe importar lo que necesita, lo que no se fabrique en el país. No podemos poner en riesgo la industria nacional con productos importados que compiten a precios más bajos”, dijo el socialista.

La consigna de un paro nacional que frene la política económica recibió un espaldarazo en la potente marcha docente de este lunes.

PARO NACIONAL

Abriendo el paraguas ante el anuncio de que hoy se conocerá la fecha de un paro nacional, otros ministros y funcionarios de primera línea salieron a atacar la movilización: para el ministro de Trabajo Jorge Triaca responde a que «corre un año electoral», argumentó que en la economía «no hay un problema generalizado, aunque entendemos que puede haber sectores que tengan dificultades y nos abocamos a trabajar esa agenda». El ministro del Interior Rogelio Frigerio dijo que «no se entiende el paro», porque «lo peor ya pasó, por eso no se entiende que el año pasado hayan apoyado la gobernabilidad y ahora anuncien un paro»;  y el jefe de Gabinete Marcos Peña comparó con el pasado reciente: «En 2014 la recesión fue mayor a la de 2016 y no hubo paro a la gestión de (la ex presidenta) Cristina Kirchner ni a la de (el ex ministro de Economía, Axel) Kicillof».

Diferentes sectores gremiales, en especial críticos a la conducción de la CGT pero también de la CTA más cercana al gobierno anterior, vienen reclamando una mayor combatividad en el reclamo, donde la consigna acerca de un paro nacional ha venido creciendo y recibió un espaldarazo importante en la potente marcha docente realizada este lunes en la ciudad de Buenos Aires, en la que 20 cuadras de trabajadores y trabajadoras de la educación mostraron el descontento con las políticas recesivas que siempre terminan castigando a los mismos sectores sociales.

LAS 62 ORGANIZACIONES, EN CONTRA DEL PARO

El Consejo Directivo de las 62 Organizaciones Peronistas expresó su “repudio a la forma en que la CGT ha convocado a una movilización que pone de manifiesto su debilidad”, ya que, según la entidad que lidera Gerónimo “Momo” Venegas, aliado del macrismo, “para concretarla tuvo que acudir a partidos políticos oportunistas, movimientos sociales y un rejunte de expresiones que nada tienen que ver con el movimiento obrero organizado”.

Para Venegas y las 62 “la la conducción de la CGT pone a los trabajadores como fuerza de choque de intereses ajenos al movimiento obrero. Sus políticas erráticas la han llevado a un camino delineado por partidos de izquierda que nunca estuvieron vinculados con la ideología, los principios rectores, ni con la lucha del movimiento obrero peronista en la defensa de sus derechos”, agrega.

 

En base a Télam, Diario Hoy, La Nación, Infobae e Indec  

Foto: Ambito 

Redacción de La Vanguardia

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