AGR-Clarín incumple la Ley de Empleo, los medios miran para otro lado y este jueves habrá un paro solidario

La empresa incumplió la normativa vigente, pero por ahora no hay conciliación obligatoria.

agr-clarin

El conflicto por el cierre de la planta de Pompeya de AGR (perteneciente al Grupo Clarín) está lejos de encontrar una salida. El Ministerio de Trabajo a cargo de Jorge Triaca se negó a dictar la conciliación obligatoria, a pesar de que –como lo advirtió Pablo Viñas, de la comisión interna de AGR-Clarín–  “la ley dice que una empresa de esta magnitud, para despedir a más del 15 por ciento de su planta, tiene que iniciar un procedimiento preventivo de crisis. Acá no lo hubo, como tampoco hay quiebra.”

AGR INCUMPLE LA LEY

En verdad, el porcentaje es aun menor. Según el artículo 98 de la Ley de Empleo, Nº 24.013: «deberá sustanciarse el procedimiento preventivo de crisis», obligatoriamente «con carácter previo a la comunicación de despidos o suspensiones por razones de fuerza mayor, causas económicas o tecnológicas» cuando esas medidas «afecten a más del diez por ciento (10 %) en empresas de entre cuatrocientos (400) y mil (1000) trabajadores», como es el caso de AGR.

Los despedidos (270 según la empresa, 380 según el gremio) en cualquier caso superan ampliamente el 10 y el 15 por ciento de los 780 puestos del complejo industrial cuya «salud financiera» pretender preservar la brutal medida del grupo Clarin, principal beneficiario de la pauta publicitaria del gobierno de Macri.

Sin embargo, pese al incumplimiento de la empresa, en la audiencia de conciliación –en la que no estuvo Triaca, pero sí la directora de Relaciones Laborales del ministerio, además de abogados de la empresa y representantes gremiales– cuando el sindicato pidió dictar la conciliación obligatoria, la funcionaria se manifestó «no habilitada para intervenir».

Según la Ley de Empleo, hay un procedimiento preventivo obligatorio para la empresa cuando los despidos afecten a más del diez por ciento en plantas de 400 a 1.000, como es el caso de AGR. Pero el grupo Clarin lo incumplió.

REPRESIÓN Y PARO ESTE JUEVES

Más tarde, en el acceso de la planta ubicada en Pompeya, hubo gases lacrimógenos y balazos de goma de parte de la Policía Federal, cuando quiso instalar vallas para separar a los trabajadores que permanecían dentro del predio, de aquellos que los apoyan del otro lado. Desde las redes sociales, ante la ausencia de los medios televisivos (que habitualmente cubren situaciones conflictivas) convocaban a solidarizarse con la presencia. Aunque la respuesta no fue masiva, hubo numerosas personas y organizaciones sociales, partidarias, estudiantiles y gremiales que se acercaron al lugar.

En declaraciones a Radio 10, el delegado de la comisión interna gremial Pablo Viñas anunció la medida de fuerza de todos los trabajadores gráficos y denunció la represión que padecieron empleados y familiares. “Nos han tirado balazos de gomas, han reprimido con gases y agua caliente a nuestras familias, tenemos compañeros baleados”, dijo el dirigente.

Viñas cuestionó el operativo de seguridad en el que según el Ministerio de Seguridad porteño no eran más de 40, diciendo que «es increíble, con los problemas de inseguridad que hay, que dedique a poner tantos efectivos».

El titular de la Federación Gráfica, Héctor Amichetti, encabezó una delegación en la audiencia, junto a un grupo de delegados. “La empresa llevó una posición muy cerrada”, dijo a Página/12. “Vemos que la decisión de Clarín en este conflicto está en línea con lo que auspicia el Gobierno, meter presión para flexibilizar».

Amichetti ratificó que su sindicato realizará un paro de 24 horas este jueves.

También la Mesa Nacional de Trabajadores de Prensa que agrupa a todos los sindicatos de prensa del país expresó su solidaridad incondicional y cuestionó «un lock-out patronal, violatorio de todas las leyes vigentes».

Incluso medios abiertamente enfrentados con Clarin, por sus respectivos posicionamientos ante el gobierno anterior y el actual, se hacen los distraídos frente a los despidos y la represión.


LOS MEDIOS MIRAN PARA OTRO LADO

Salvo honrosas excepciones, los principales medios de la Argentina no cubrieron los sucesos o retacearon la cobertura, casi como apostando a no escupir para arriba: después de todo, tanto los canales de TV como los principales medios gráficos del país son empresa privadas que suponen que en cualquier momento pueden encontrarse en situaciones similares. La oprobiosa solidaridad de clase de los propietarios de medios llevó a que incluso quienes se encuentran abiertamente enfrentados con el grupo Clarin, en virtud de sus respectivos posicionamientos ante el gobierno anterior y el actual, se hicieran los distraídos frente a los despidos y en especial, a la represión.

Quizas los casos más notables sean los de C5N, que apenas mencionó superficialmente los despidos en los informativos y el de Página/12, que aunque cubrió el tema, lo desterró de su portada de hoy, donde brilla por su ausencia. Ni siquiera la catarata de twits sobre el tema de la ex Presidenta (que por supuesto no ha twiteado nada sobre los despidos que realizara su cuñada Alicia, gobernadora en Santa Cruz) movió a los dueños de C5N y de Página/12 a comprometerse más activamente con una problemática que, evidentemente, suponen puede volverse hacia ellos como un búmerang.

Una muestra más de que existen más continuidades que rupturas entre los dos grupos económico-políticos que se disputan el poder en la Argentina, y que nunca se plantean transformaciones de fondo que afectarían, para empezar, sus propios intereses.

Foto: facebook de Pablo Viñas

Redacción de La Vanguardia

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