PAMI: ahora el gobierno dice que evaluará cada caso pero sólo de quienes reclamen

Cortan el beneficio de 100% en medicamentos a quienes perciben un haber y medio, como si ganar 8.500 pesos de jubilación fuera lo mismo que ser dueño de un yate o un avión.

regazzoni

Después del anuncio inicial de Carlos Regazzoni, titular del PAMI, que prácticamente calificaba como privilegiados a quienes perciben jubilaciones superiores a 8.500 pesos, el Gobierno de Mauricio Macri intenta apaciguar la ola de rechazo producida por la decisión de cortar el acceso a medicamentos gratis. Ahora aclaró, por boca del secretario general Técnico-Médico del PAMI, Rafael Zamora, que se mantendrá la cobertura de medicamentos al 100 por ciento «para quienes lo necesiten», y que la quita del subsidio social no afectará a «ningún jubilado que lo precise». Y agregó que quienes no cumplan con los nuevos requisitos pero “crean que merecen el beneficio, podrán pedirlo y se evaluará caso por caso a partir de la realización de un estudio socioambiental”.

Los nuevos requisitos, que operarán a partir del 26 de enero, serán “recibir menos de un haber y medio, cumplir con los criterios de tarifa social y no contar con una prepaga”, explicó Zamora. Un haber y medio en la actualidad, equivale a 8.490 pesos aproximadamente. Quedarán así excluidos los que superen ese ingreso, así como quienes poseen más de un inmueble de su propiedad, embarcaciones consideradas de lujo o un automóvil de menos de 10 años de antigüedad.

Regazzoni había asegurado que detectaron que 50 beneficiarios que pedían el subsidio eran dueños de aviones y otros 2.000 tenían embarcaciones a su nombre. «Si la persona tiene un barco de lujo o un avión es inadmisible que cobre un subsidio social para tener medicamentos gratis”. Sin embargo, dado el gran rechazo producido por los anuncios ahora aclaran que se tendrán en cuenta “casos en los que, por ejemplo, la familia del afilado está haciendo un esfuerzo para pagarle una prepaga o de personas que tengan autos de poco valor”, agregó el funcionario.

Con los nuevos requisitos, el PAMI estima obtener un ahorro de unos 1.500 millones de pesos por año.

Si el gobierno anterior beneficiaba “al voleo”, generando injusticias o desequilibrios, desentendiéndose de derroches o de las consecuencias de sus pésimas administraciones, el macrismo gobernante parece dispuesto a hacer lo mismo pero en sentido contrario: cortar beneficios de manera indiscriminada, casi salvaje, generando injusticias tanto o más graves, preocupándose solo por la reducción del déficit y metiendo en una misma bolsa a una persona que cobra más de 8.500 pesos (como si eso lo convirtiera en una persona acaudalada) con quienes poseen aviones particulares, yates o automóviles de alta gama.

La medida arranca al revés: en lugar de detectar cada caso y actuar en consecuencia, se suspende el beneficio a todos los que superen un haber y medio.

CASO POR CASO

“Se hará una evaluación de la red de contención familiar para determinar si la persona recibe asistencia de los hijos u otros parientes. Además, se efectuará una valuación social y económica, en la que se tendrá en cuenta la zona y las condiciones de su vivienda; y, por último, se analizará su nivel de vulnerabilidad y dependencia. En algunos casos, un asistente social visitará el domicilio del afiliado. Cada ítem arrojará un puntaje y sobre esta base se decidirá si se le otorga el beneficio. Y acá es donde decimos que tener un avión o una prepaga no va a ser lo mismo”, dijo Zamora.

Y añadió: “Hay gente que abusaba del beneficio, que buscaba sus medicamentos sin cargo en autos de alta gama o se llevaban fármacos para sus mascotas. Pretendemos sacárselo a ellos, no a los jubilados que les cuesta”.

El problema es que la medida arranca al revés: en lugar de detectar cada caso y actuar en consecuencia, se suspende el beneficio a todos los que superen un haber y medio, y que reclamen. Recién allí estudiarán cada situación particular. ¿Qué le impide a Regazzoni cortar el beneficio a esos 50 propietarios de aviones o a los 2.000 dueños de barcos, en lugar de atacar a todos los que perciben más de 8.500 pesos?

Nuevamente una clara evidencia de las prioridades de la derecha gobernante, y una suerte de espejo que refleja las dificultades de encontrar un equilibrio basado en la igualdad y la eficiencia en la Argentina: del derroche, el descontrol y la corrupción escondidos tras el discurso “progre” del gobierno anterior, pasamos al recorte salvaje agazapado detrás de la necesidad de eliminar el derroche, el descontrol y la corrupción.

 

En base a Telam, Perfil y Clarin.

Redacción de La Vanguardia

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