Crisis en la CTA Autónoma: ¿Una o dos CTA?

Acusaciones de ruptura y rumores entre sectores de la CTA. De fondo, las elecciones de 2018.

 

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En las últimas semanas ha sido noticia en varios medios que habría una ruptura oficializada en la CTA Autónoma: CTA-Lima (Micheli) y CTA-Perón (Godoy). Desde ambos sectores, no obstante, han señalado con distintas razones que tal unidad no se rompió y que la CTA sigue siendo una sola central. Por el lado del michelismo, la CTA emitió un comunicado titulado “LA CTA AUTÓNOMA NO SE DIVIDE”, donde repudia “intentos rupturistas” y llama a un “debate fraterno, intenso y democrático dentro de la CTA Autónoma”, tras señalar que debe haber unidad de acción frente al gobierno.

Del otro lado, la agencia ACTA publicó una conversación con los dos secretarios adjuntos de la CABA, Pablo Spataro y Julio Macera, titulado: “Se abre una etapa de debates profundos pero CTA Autónoma hay una sola”, donde señalan que, si bien existen “dos sectores” en disputa, lo cierto es que la mudanza a otra sede se debe exclusivamente a un “contrato vencido que no se renovó” en la sede de Lima. Como telón de fondo, según Spataro y Macera, existe la desinformación intencional de parte de algunos medios para mostrar una ruptura y señalan que el camino es saldar el debate interno dentro de la organización.

Sea cual sea la versión que más se acerca a la realidad, lo cierto es que se aproxima una elección interna en 2018 y ya se han ido definiendo al menos dos grandes sectores dentro de la central fundada en 1992. Mientras tanto, las tensiones continúan, y lo cierto es que no empezaron ahora.

 

Se abre una nueva etapa en la central, y promete un debate no exento de conflicto.

ALGO DE HISTORIA

La CTA tuvo, desde su fundación, un equilibrio inestable entre sus tres grandes sindicatos fundadores: la Central de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y los Agentes de Propaganda Médica (APM).

Cuando en 2006, su fundador, Víctor de Gennaro, cedió la secretaría general a Hugo Yasky, el equilibrio de la central pasó de uno de sus grandes gremios fundadores a otro: de la histórica ATE conducida por De Gennaro a CTERA, conducido por Yasky, decisión que trajo conflictos internos, aunque moderados, al interior de ATE, pero que se vieron reducidos y supeditados a un conflicto mayor, que era el hecho de que el poder central dejaba de estar en ATE para pasar a estar en CTERA.

Esta tensión se vio a las claras en las disputadas y fraudulentas elecciones internas de 2010, que dejó como saldo un fallo judicial y una intervención del gobierno nacional, de la mano del ex Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que dejó a Hugo Yasky como secretario general de facto. Con el reclamo de Pablo Micheli, quien se declaró ganador, las internas pasaron a ruptura, lo que culminó con la fractura en dos centrales: la CTA de Yasky y la CTA de Micheli.

Desde entonces, la central de Yasky se volvió oficialista bajo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y la CTA de Micheli desarrolló una oposición que la mantuvo en las calles, enfrentada tanto a su ex aliado Hugo Yasky como al gobierno nacional, época en la cual la CTA Autónoma vio un desarrollo hacia la unidad de acción con las distintas CGT, en particular con la CGT-Azopardo, liderada entonces por Hugo Moyano.

Si bien la CTA Autónoma adquirió protagonismo en esa época y lo mantuvo casi a lo largo de todos los años del kirchnerismo, lo cierto es que la central -que en mejores épocas llegó a convocar millones- no logró detener el progresivo deterioro iniciado luego de la ruptura en 2010.

Por otra parte, al interior de ATE (el gremio con mayor peso en la CTA Autónoma) las internas entre el secretario general, Pablo Micheli, y el sector históricamente liderado por De Gennaro pasaron a ser públicas, y culminaron en 2015 con nada menos que la confección de dos listas separadas, lo que le facilitó el triunfo en la CABA a la lista Verde y Blanca, liderada por Daniel Catalano y enrolada con el kirchnerismo, lo que significó una nueva derrota y un nuevo fraccionamiento al interior de la CTA Autónoma, y acusaciones cruzadas de acuerdos por lo bajo con el sector kirchnerista.

A partir de entonces la interna quedó más definida, lo cual a su vez facilitó la existencia de dos grandes grupos, que se traduce en la crisis actual. Hoy, según informan fuentes de la central, el órgano ejecutivo de la CTA cuenta con un grupo de 6 dirigentes en la línea de Pablo Micheli y unos 15 enrolados en el grupo históricamente asociado a De Gennaro, cuyas caras visibles son Hugo ‘Cachorro’ Godoy, por ATE – Provincia de Buenos Aires, y Ricardo Peidro, por APM. Nuevamente, como a lo largo de su historia, el equilibrio de estos grandes gremios fundadores se hace notar (el tercer gremio es CTERA, que dirige la CTA asociada al kirchnerismo).

Se abre una nueva etapa en la central, y promete un debate no exento de conflicto. A pesar que desde ambos grupos reivindiquen la unidad y llamen a limar asperezas, todo parece indicar que las disputas se resolverán sólo luego de las elecciones internas, previstas para 2018, fecha a la que los más optimistas confían en llegar, y los más pesimistas desean llegar. Antes de que sea demasiado tarde.

 

En base a ACTA-CTA, Página oficial de la CTA

 

Esteban Sargiotto

Esteban Sargiotto

Licenciado en Letras y periodista. Es colaborador especial de La Vanguardia.

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