Macri, de vacaciones», vetó la expropiación del Bauen porque «favorece a un grupo particularizado»

Para el Gobierno, la expropiación «favorece a un grupo particularizado, sin beneficio para la comunidad en general». Un razonamiento que no aplica en casos como la minería o los sectores financieros.

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Desde el sur, donde se encuentra de vacaciones, y antes de que pasara un mes de la sanción, en el Senado, el presidente Mauricio Macri vetó la expropiación del emblemático hotel recuperado por sus trabajadores en 2003 y convertido en cooperativa.

Aunque los medios proclives al Gobierno publican que se trató de un “proyecto kirchnerista”, la propuesta de expropiación había sido motivo de varias iniciativas parlamentarias de diversos bloques en los últimos años.

La ley había establecido la utilidad pública y la sujeción a expropiación de las instalaciones del edificio del Hotel Bauen, así como su entrega en comodato a la cooperativa de trabajo que lo gestiona desde 2003. El Senado le había dado sanción definitiva en la última sesión ordinaria, justo cuando por orden judicial se tramitaba su desalojo.

El decreto presidencial 1302, publicado en el Boletín Oficial esta mañana, es el quinto veto desde que asumió Macri.

 

ARGUMENTOS

La argumentación oficial es que «la administración de los recursos públicos se debe realizar de manera responsable, de conformidad con los fines públicos y apegada a los principios de buena administración que debe seguir toda acción de gobierno». En ese sentido arguye que «el proceso expropiatorio implicaría un severo perjuicio en la posibilidad de asignar por parte del Poder Ejecutivo nacional los recursos económicos disponibles a otras necesidades básicas insatisfechas para el conjunto de la población, exclusivamente en beneficio de una situación particularizada que sólo afecta a un grupo de personas que se hallan comprometidas en las actividades que se desarrollan en el inmueble en cuestión». Un razonamiento que evidentemente solo se aplica cuando los sectores “particularizados” beneficiados por una medida estatal son los trabajadores, las cooperativas o los sectores medios, ya que esa perspectiva no se aplica cuando se trata de beneficiar a la megaminería, a los sectores financieros o a productos suntuarios.

Lo cierto es que la recuperación del Hotel por parte de los trabajadores, y su conformación como cooperativa significó mantener los puestos de trabajo de más de 130 familias, tras el abandono patronal, y desde entonces pasó a ser un ícono de la vida cultural de la Ciudad, además de un ejemplo para el movimiento social de empresas recuperadas. Desde entonces, BAUEN se escribe con mayúsculas pues significa: “Buenos Aires Una Empresa Nacional”, Cooperativa De Trabajo Limitada.

Ante el veto, los trabajadores lanzarán un nuevo plan de lucha. Este jueves a las 19, convocan a un brindis de Fin de Año en la sede del hotel, en Callao 350, en el que darán inicio a una campaña contra el desalojo.

El argumento macrista no se aplica cuando los sectores “particularizados” beneficiados son la megaminería o los sectores financieros.

Además de la expropiación del edificio y la entrega en comodato a los trabajadores, para resguardar sobre todo la actividad y los empleos, la ley vetada establecía la continuidad y la ampliación de las actividades culturales, artísticas, sociales y educativas que el BAUEN cobija desde que se convirtió en una empresa recuperada. También exigía que el hotel sirviera para el turismo social y derivaciones médicas de jubilados y pensionados de todo el país que requieran traslado a la Ciudad. El bloque oficialista se opuso durante la votación en el Senado y no participó de la discusión en Diputados.

Al momento de aprobarse la expropiación, la senadora oficialista Laura Rodríguez Machado criticó el proyecto porque, según dijo, le costaría al Estado nacional «30 millones de dólares» llevarla a cabo. La eliminación de las retenciones a las mineras, por poner un solo ejemplo, representa diez veces esa cifra, pero en ese caso ni Machado ni ningún otro representante del oficialismo, pareció considerar que se trate de «beneficio exclusivo para un sector particularizado».

 

OTROS VETOS

Además el Presidente vetó las leyes de salario mínimo profesional y la de prevención de la trombofilia. En los casos anteriores había anulado la ley antidespidos y, parcialmente, el régimen previsional especial otorgado a los ex combatientes de Malvinas.

Respecto de la trombofilia, patología que puede provocar abortos y muerte fetal, el Presidente considera que está «expresamente desaconsejada» la práctica de estudios tempranos «aun en edad pre fértil y fértil en mujeres asintomáticas», y destaca que la norma fue cuestionada por asociaciones médicas especializadas. El veto total de esta norma se realiza mediante el decreto 1.281, que lleva las firmas del presidente Mauricio Macri, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Salud, Jorge Lemus.

Por último, el veto a la ley que modificaba parcialmente la ley de Contrato de Trabajo, estableciendo el salario mínimo profesional, se fundamentó diciendo que “por su rigidez y antigüedad conceptual, resulta contraria al modelo racional y moderno de regulación laboral que se busca promover en la actualidad, basado en la creación y protección del empleo, pero alejado de toda esclerosis legal que impida el desenvolvimiento de nuevas y creativas formas de organización del trabajo”.

Como jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Macri vetó sistemáticamente múltiples leyes de expropiación de empresas recuperadas.

 

En base a Ambito, La Nacion, Perfil y Pagina/12

Redacción de La Vanguardia

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