" /> La Argentina “descubrió” que Brasil también contamina el río Uruguay – La Vanguardia Digital | La Vanguardia Digital

La Argentina “descubrió” que Brasil también contamina el río Uruguay

El titular del organismo binacional a cargo del río dijo que “hay una responsabilidad compartida por la Argentina y por Brasil que habrá que tener en cuenta y solucionar”.

contaminacion-uruguay

El organismo a cargo de administrar el río Uruguay, en realidad solo se ocupa de un tercio del extenso recorrido de ese curso de agua. Es que a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) lo integran la Argentina y el Uruguay, en cuyos territorios transcurre apenas un tercio de los casi 1.800 kilómetros. Unos 1.300 son en territorio brasileño o compartido con la Argentina. El tramo a cargo de la CARU es el embudo, el recorrido final, que recibe todo lo que viene de río arriba. El 32% del río corre por territorio brasileño, un 38% es límite argentino con Brasil y solo un 30% con el Uruguay. Es difícil entender cómo se podría “evitar la contaminación” del último tramo sin meterse en los dos tercios del recorrido anterior. Sin embargo, desde su creación en 1975, la CARU siempre fue binacional. Y aunque hubo algunos pocos planteos aislados sobre la necesidad de incorporar a Brasil, es la primera vez que –al menos en público– el “grito en el cielo” proviene de la misma CARU.

El actual presidente del organismo, el macrista entrerriano Mauro Vazón, dio a conocer pruebas ambientales de los últimos meses tomadas en Monte Caseros (Argentina) y Bella Unión (Uruguay) en las que se detectó “alto grado de fósforo” que proviene del caudal de agua de Brasil, que contamina las márgenes de las costas de la Argentina y de Uruguay, que también ya tienen niveles comprobados de contaminación.

“La contaminación que viene de Brasil en el río Uruguay se da por el desecho de los agroquímicos de los campos o por las industrias”, dijo Vazón al diario La Nación, que además informó que este funcionario de la CARU denunció en México y en Río de Janeiro la responsabilidad de Brasil en la contaminación del curso de agua compartido.

Según Vazón, “no podemos cargar todas las culpas de la contaminación del río Uruguay a la pastera de Fray Bentos. También hay una responsabilidad compartida por la Argentina y por Brasil que habrá que tener en cuenta y solucionar”. La solución sería pedir desde la CARU que Brasil se incorpore al tratado internacional para que haya un manejo tripartito del río, establecer el concepto de “cuenca” y un monitoreo ambiental permanente y compartido. Fuentes brasileñas dijeron desconocer la denuncia de la CARU.

Dos tercios del río están en Brasil. Es difícil entender cómo se podría “evitar la contaminación” del último tramo sin meterse en el recorrido anterior.

Un año atrás, el saliente secretario de Ambiente de Entre Ríos, Fernando Raffo, lo reconocía en una entrevista: “Por más gestión ambiental que hagamos en esta parte, si no se toman medidas compartidas con Brasil, no alcanza para nada”, se sinceraba por diciembre de 2015:

–En esos dos tercios del río donde la CARU no tiene jurisdicción, ¿hay algún organismo que se ocupe de la contaminación?
–Seguramente Brasil lo tiene.
–¿Pero no tenemos datos…?
– No. Tal vez la CARU los tenga.
– ¿Y las otras provincias argentinas?
– No, no.
– ¿O desde el Gobierno nacional?
– No.
– Es inconcebible ¿no?
– Puede ser… Es que para Entre Ríos, el río Uruguay es CARU.

 

MUESTRAS Y CONTAMINACIÓN

La CARU presentó hace un mes el primer informe ambiental del comité científico en el que se alertó sobre niveles de contaminación en ambas márgenes del río, así como en la desembocadura del río Gualeguaychú. Ahora, la CARU fijó ocho nuevos puntos estratégicos de control ambiental a lo largo de los 500 kilómetros que comprenden el río Uruguay. Éstos se sumarán a los 30 puntos donde hasta ahora se tomaban las muestras de agua en Fray Bentos y Gualeguaychú.

Lo inconcebible es que a la CARU le haya tomado cuatro décadas “darse cuenta” y reclamar la necesidad de incorporar a Brasil.

CUATRO DÉCADAS PARA DARSE CUENTA

En rigor, el tema es ampliamente conocido desde hace tiempo. Hay informes periodísticos e iniciativas parlamentarias que pretendieron ponerlo en el tapete durante años. Incluso, existe un reclamo de la Defensoría del Pueblo de la Nación.

Lo inconcebible es que a la CARU le haya tomado cuatro décadas “darse cuenta” y reclamar la necesidad de incorporar a Brasil.

Aunque Vazón hizo referencia a la “responsabilidad compartida por la Argentina y por Brasil”, lo cierto es que en las ultimas décadas es muy poco lo que se ha hecho para prevenir la creciente contaminación del curso de agua que alimenta a una de las cuencas más importantes de América del Sur. Por ejemplo, prácticamente no se tratan los efluentes cloacales en las ciudades ribereñas en ninguno de los tres países.

En 2002 el Congreso de la Nación Argentina aprobó estudiar proyectos para construir plantas de tratamiento de efluentes industriales y cloacales “en todas las ciudades ribereñas del río Uruguay” y para proponerle lo mismo al Uruguay y al Brasil.

En 2006 se pidió en el Congreso por primera vez incorporar a Brasil a la CARU. En 2008, otro legislador volvió a pedirlo y, por primera vez, incluyó el reclamo de que también se incorporara a la sociedad civil.

En 2009 se reclamó presupuestar las plantas de tratamiento en el plan nacional de obras, cuestionando que algo prioritario y aprobado desde 2002 se postergara “mientras se declama la defensa de nuestro curso de agua”.

Pareciera que todo va paso a paso. No deja de ser un avance: cuatro décadas despúes de su creación, la CARU “se dio cuenta” de que para manejar bien el río, se necesita incorporar a un país donde transcurren más de dos tercios de su recorrido.

 

En base a La Nación, El Miércoles y Análisis

Redacción de La Vanguardia

Redacción de La Vanguardia

La Vanguardia Digital. Noticias y debates desde la izquierda democrática

Sin Comentarios

No se permiten comentarios