Salta: sacerdote detenido por abuso sexual

Era un importante referente de la Iglesia. Lo habían apartado de su cargo un año atrás.

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El sacerdote Agustín Rosa ocupaba un lugar importante en la estructura orgánica de la Iglesia Católica, era una referencia en el Noroeste argentino. Fundador del instituto religioso “Discípulos de San Juan Bautista”, fue detenido este miércoles en su residencia de Finca La Cruz -en Salta- y lo trasladaron a una clínica privada, donde quedó internado con custodia policial porque padece diabetes, hipertensión y problemas cardíacos.

Fuentes del Ministerio Público Fiscal de Salta confirmaron a la agencia de noticias Télam que la detención fue un pedido de la fiscal penal Luján Sodero a la jueza Ada Zunino, tras una serie de medidas judiciales en la causa por abuso sexual iniciada en contra del sacerdote. Se trata de una investigación de casi un año: en diciembre de 2015 el ex novicio Yair Gyurkovitz, de 21 años, acusó a Rosa y al sacerdote Nicolás Parma de abuso sexual. Al momento de los hechos, la víctima era menor de edad.

Rosa tiene dos denuncias penales por delitos contra la integridad sexual, pero además tiene otras 25 denuncias canónicas por abuso, corrupción económica y enriquecimiento. La jueza hizo lugar a la solicitud de la fiscal, que integra la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, por lo que efectivos policiales procedieron a la detención del cura, denunciado ante la justicia por dos miembros de la comunidad religiosa que él mismo fundó en 1996.

Se trata de una investigación de casi un año: en diciembre de 2015 un ex novicio de 21 años, acusó a Rosa y al sacerdote Nicolás Parma de abuso sexual.

Por el estado de salud en el que fue encontrado en su vivienda al momento de la detención, se requirió la presencia de un médico legal, quien confirmó que el sacerdote no estaba en condiciones de ir a la Alcaidía General de la ciudad de Salta.

La fiscal precisó además que, al momento de los hechos, una víctima era menor de edad
Trasladado a una clínica privada, quedó internado y con custodia policial, y una vez que su salud lo permita se le fijará la audiencia de imputación correspondiente, según adelantaron los voceros. “Si merezco ir preso, que me pongan preso”, había dicho Rosa.

El año pasado este instituto fue intervenido por decisión del Vaticano. Luis Teodorico Stöckler, obispo emérito de Quilmes, fue el comisario pontificio que intervino el instituto religioso por decisión del Vaticano, que en principio era por cuestiones vinculadas a la droga, el lavado de dinero y mal manejo de los recursos de la Iglesia. Las acusaciones en contra de Rosa y Parma son por hechos ocurridos entre 2009 y 2013. Stöckler aseguró que “la voluntad de la Iglesia es esclarecer lo sucedido”.

Además, declaró ante la fiscal la ex monja Valeria Zarsa, que también había denunciado a Rosa en otra jurisdicción judicial por haber sido víctima de abuso. La mujer contó que la aislaron y la trataron de “loca”. En 2014 abandonó el Instituto.

“El padre Rosa fue suspendido, apartado. Esto fue la decisión de la Santa Sede. Privadamente, puede celebrar misa. No puede ejercer el ministerio públicamente. La Santa Sede impuso que no se pueda comunicar con los miembros de los institutos”, explicó Stöckler.

En base a Télam, El Tribuno e Infobae

 

Redacción de La Vanguardia

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