Conflicto en empresa frigorífica avícola entrerriana

La empresa hace ‘lockout’ y amenaza con el cierre ante el reclamo salarial de los trabajadores.

Por Jorge Rubén Díaz*

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La empresa frigorífica avícola “Granja Tres Arroyos” amenaza con cerrar ante el reclamo de sus trabajadores con cobrar un bono-premio que entregan desde hace 20 años. Por decisión de sus dueños este miércoles 14 de diciembre cortaron la producción y no permitieron que los trabajadores cumplieran su jornal. Incluso este mismo día fracasó la audiencia en la Dirección Departamental de Trabajo (DPT) planeada para resolver el conflicto.

Después del empleo público municipal es este frigorífico avícola el principal empleador de mano de obra en la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay -unas 1300 personas aproximadamente trabajan en relación de dependencia allí-, por lo que el el impacto de su cierre afectaría directa e indirectamente a la situación socio-económica de la región.

Desde el Sindicato de Trabajadores de la Alimentación (STIA), que nuclea a los empleados, argumentan que el Directorio no quiere pagar un dinero extra a fin de año. “Desde hace veinte años estamos percibiendo un bono llamado `premio´, en principio eran [el equivalente a] 200 horas, después las redujeron a 100 y después quedó en cincuenta, este año pedimos 60 horas por el poder adquisitivo perdido” explicó Fabián Jurado, secretario adjunto de STIA.

Luego, el mismo dirigente analizó  paso a paso como se fue dando la situación hasta llegar al cierre de las puertas: “El sábado nos llaman [desde le empresa] confirmando que el 22 de este mes iba a estar el aguinaldo, y el premio lo íbamos a sentar hablar para enero y febrero, le dije a Marcelo De Grazia que `se los vamos a informar´ [a los trabajadores]; el lunes fuimos a planta, hicimos una asamblea, que está en estado legal, para informar, no duró más de 35 minutos por turno, ellos se enojan porque hicimos esa asambleas. El martes a la mañana fuimos a informar en los cortes -momento de refrigerio de los empleados- de lo que había dicho la empresa y que íbamos hacer `un trabajo a desgano´, pero no se llegó a dos horas en el turno mañana con el trabajo a esa modalidad, que implicó unos seis mil pollos menos. Cuando fuimos a la tarde al corte del refrigerio de la gente, los de Recursos Humanos van con la escribana y dicen ‘no se faena más por orden del Directorio’, pasaron las horas llamamos a nuestro abogado para que constate que el personal estaba para trabajar, que se trabajó media jornada y la empresa tomó esta determinación. A la una de la mañana [del miércoles 14] nos llaman para informando que había gente trabajando en el turno noche y que las desalojaron y cerraron la planta”.

Sobre la situación de los trabajadores señaló que: “Ahora están todos los muchachos en el Correo Argentino presentando un telegrama donde explican que se presentan a trabajar y se encuentran con la planta cerrada, mañana [jueves] en cada horario que la gente se presente estará el escribano constatando que no los dejan entrar”.

“No sabemos hasta cuándo durará esto, la gente se seguirá presentando, tenemos escribano que lo corrobora, que la empresa está haciendo un ‘lockout’, porque está sacando el derecho a trabajar. Seguimos en dulce espera porque la incertidumbre que están generando es lamentable. Seguirán presentándose cada uno en su horario” amplió.

Para Jurado de parte de la empresa no tienen voluntad de negociar, y eso, según sus palabras, quedó demostrado en el encuentro que tuvieron las partes en pugna este miércoles a la mañana en la Delegación local de la Dirección Provincial del Trabajo (DPT). Por el gremio fueron Héctor Matías González, secretario general; Matías Jurado, secretario adjunto y Gabriel Garnier, abogado; y por parte de Tres Arroyos lo hizo Sergio Harguintegui: “Vinieron con la misma soberbia que lo vienen haciendo siempre, hasta que en un momento el abogado del Ministerio de Trabajo se levantó y les dijo ‘ustedes no vienen a mediar, vienen a poner palos en la rueda, son unos atrevidos’, fueron con esa postura de no dar explicaciones de porque cerraron las puertas”.

“Esto viene premeditado, porque hoy Joaquín De Grazia -uno de los titulares de la empresa- habló en una de las radios [de la ciudad] y me dio vergüenza como destrató a los compañeros, teniendo en cuenta las exigencias que tenemos, que la gente se vive rompiendo, que si no fuese por los delegados que tenemos hay un total abuso de autoridad, le tiraron todo el fardo a la gente, que se rompen los dedos (a propósito), o sea que hagan lo que tengan que hacer con los que hacen las cosas mal, pero no destraten a todo el mundo, son casi 1300 empleados y no son todos así” razonó. “Es la empresa avícola número uno en el país, tienen mucho poder, están muy acercados al Gobierno, podemos deducir eso, pero que se están manejando muy mal no cabe la menor duda” agregó.

Jurado recordó que lleva tres gestiones como delegado gremial dentro planta, pero es que la segunda oportunidad en que se encuentran con un conflicto de esta naturaleza: “En el 2011 pasó pero con otra comisión, se había hecho trabajo a desgano, asambleas y fue por no acatar una conciliación obligatoria”. Por último señaló que llamaron al secretario de la Producción de la Provincia y ex-intendente de la localidad, Carlos Schepens, para manifestarles su postura, y con la decisión tomada que “seguirán acercándose a los contactos políticos que puedan”.

*Desde Entre Ríos, para La Vanguardia

Redacción de La Vanguardia

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