El Papa no quiere que sean curas los gays ni quienes apoyen “la cultura gay”

El Vaticano advirtió que quienes “practiquen la homosexualidad” o “presenten tendencias” no serán admitidos como aspirantes.

El papa Francisco saluda a los feligreses a su llegada a la Plaza de San Pedro para su audiencia general semanal el miércoles 4 de septiembre de 2013. (Foto AP/Riccardo De Luca)
El papa Francisco saluda a los feligreses a su llegada a la Plaza de San Pedro para su audiencia general semanal el miércoles 4 de septiembre de 2013. (Foto AP/Riccardo De Luca)

En un nuevo documento que emitió la Santa Sede, se actualiza la guía para la formación de religiosos y señala que no serán admitidos en los seminarios «quienes practiquen la homosexualidad, presenten tendencias homosexuales profundamente enraizadas o apoyen aquello que se conoce como cultura gay».

El decreto, publicado en el diario oficial de la Iglesia Católica «L’Osservatore Romano», actualiza las Normas Básicas para la Formación Sacerdotal (Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis). Textualmente explica que «la Iglesia, respetando a las personas afectadas, no puede admitir en el seminario ni en las órdenes sagradas a quienes practiquen la homosexualidad, presenten tendencias homosexuales profundamente enraizadas o apoyen aquello que se conoce como cultura gay». No obstante contiene un matiz en el que exceptúa a las «tendencias homosexuales que sean expresión de un problema transitorio». Se pone como ejemplo «una adolescencia todavía no terminada».

Se trata de una nueva guía complementaria de formación de un centenar de páginas, aprobada por el Papa Franciso, que actualiza una anterior versión de hace treinta años. La no admisión para el sacerdocio de personas que presenten tendencias homosexuales no es novedad, ya que fue especificada por la Iglesia católica en 2005.

La guía aborda, no obstante, numerosos otros temas, como por ejemplo, la necesidad de que los futuros párrocos también necesiten comprender «la realidad femenina».

También se dedica un espacio a la revolución digital. «Es necesario observar la prudencia que se impone en cuanto a los riesgos inevitables de la frecuentación del mundo digital, incluyendo las diferentes formas de dependencia que se puedan tratar por medios espirituales y psicológicos adecuados», recoge la directiva.

«Será oportuno que las redes sociales formen parte de la vida cotidiana del seminario», agrega el documento. Por otro lado, señala como conveniente que se aprovechen «las posibilidades de las nuevas relaciones interpersonales, de encuentro con los demás, de confrontación con el prójimo y de testimonio de la fe», según el Vaticano, muy activo en las redes sociales.

 

En base a La Voz Libre (Madrid)

Redacción de La Vanguardia

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