Ludolfo Paramio: «Los debates abren nuevas perspectivas para la socialdemocracia»

4720732138_e78594f70e_o

LA VANGUARDIA: Ha publicado, recientemente, un libro en el que afirma que la socialdemocracia está maniatada ¿Cuales son las causas de esta atadura?

LUDOLFO PARAMIO: Las políticas de austeridad en la UE han debido ser aceptadas por la socialdemocracia de cada país para evitar que la crisis de la deuda soberana condujera al estallido de la zona euro. Esas políticas de austeridad, sin embargo, son en muchos aspectos lo contrario de lo que defiende la socialdemocracia. Pero la crisis se ha producido en una fase de desarrollo institucional de la UE, y en medio de un consenso conservador entre los economistas de las instituciones europeas, que hacían imposible dar una respuesta de izquierda a la crisis en la eurozona.
Las consecuencias son conocidas: mientras que en Estados Unidos las políticas expansivas han producido una razonable recuperación de la economía y el empleo, en Europa las políticas de austeridad sólo llevaron a una segunda recesión, que, tras una breve fase de recuperación, puede desembocar en una tercera recesión.
Pero la socialdemocracia no ha sido capaz de escapar de esa tenaza, que la ha obligado a respaldar las políticas de austeridad para evitar la intervención por Bruselas de las finanzas nacionales, sin poder romper con el euro y la UE no sólo por los terribles costes sociales y económicos que conllevaría la ruptura, sino porque la Unión Europea —y el modelo de bienestar que la caracteriza— es el eje de la estrategia de la socialdemocracia europea como proyecto civilizatorio.

LV: Desde diversos círculos de izquierda, se ha sostenido que los partidos socialdemócratas se han parecido cada vez más a los partidos de corte liberal e, incluso, en algunos casos, a los conservadores. ¿Cree que es justa esa equiparación?

LP: En algunos aspectos ha habido una convergencia de puntos de vista, hacia posiciones más centradas y menos extremas, pero el estudio de los programas de los partidos demuestra que se mantienen claras diferencias entre izquierda y derecha. Creo que el problema real se ha producido con la crisis en la UE, que, como decía antes, ha obligado a los partidos socialdemócratas a endosar a nivel nacional orientaciones que no son las suyas.

LV: ¿Considera, entonces, que el surgimiento de fuerzas políticas como PODEMOS responden a la construcción de ese imaginario según el cual socialdemócratas y liberales son lo mismo?

LP: Un imaginario según el cual izquierda y derecha son lo mismo frente a la crisis. A partir de ahí se plantea la estrategia característica del populismo, que no se define por ser de izquierda o de derecha, sino por ser un movimiento ciudadano transversal frente a los partidos establecidos, ‘la casta’.

LV: ¿Como valora, entonces, el uso de ese concepto?

LP: Es una estrategia ganadora para aglutinar el voto de protesta contra la situación y contra los partidos establecidos, una estrategia especialmente atrayente para los jóvenes. Pero me temo que no ayuda a establecer estrategias alternativas viables de gobierno. Por otro lado hay que tener en cuenta que en España los dos grandes partidos están bastante asentados y es muy posible que superen el actual momento de crisis.

LV: Ante el ascenso de una fuerza como PODEMOS y la relativa subida en las encuestas de Izquierda Unida ¿Como valora el actual proceso del PSOE, con el cambio de Secretario General? ¿Cree que con medidas como el rechazo a Juncker como presidente de la Comisión Europea y el apoyo a las mareas ciudadanas, el PSOE logrará recomponer su hegemonía en la izquierda?

LP: El cambio de secretario general y la renovación generacional eran muy necesarios, pero creo que para recomponer la hegemonía en la izquierda falta un tiempo, y definir políticas creíbles para la mayoría de los ciudadanos. Será muy importante el cambio que pueda introducir en la política europea la Comisión Juncker: sin cambios en la UE no es tan fácil formular alternativas verosímiles en España. En ese sentido la votación contra Juncker puede haber sido un error táctico: el consenso en el Parlamento Europeo a favor de Juncker puede ser un factor decisivo para que las políticas de la Comisión se alejen de la sumisión a las políticas de austeridad de la Comisión Barroso.

9788483197479LV: Se habla mucho, en la actualidad, del régimen del 78. Ese régimen, hoy atacado por diversas formaciones políticas, fue en América Latina valorado positivamente en tanto la transición española – con sus grandes dirigentes como Suárez, Carrillo y González, entre otros – ayudó a pensar nuestras propias transiciones hacia la democracia. ¿A que cree que se debe esa crítica permanente?

LP: A la irrupción en la escena política de una generación que no vivió la experiencia de la transición, y en cambio está viviendo y sufriendo la crisis actual, incluyendo el proyecto soberanista catalán. Por ello muchas de las críticas son bastante exageradas e ignoran los logros y virtudes del ‘régimen del 78’. La propuesta —a mi juicio muy sensata— de la dirección del PSOE es abrir un proceso de reforma de la Constitución de 1978, no sólo para darle un encaje federal a las demandas catalanas sino sobre todo para crear un nuevo consenso generacional en torno a una Constitución renovada.

 

¿Quién es?

Ludolfo Paramio es Periodista y Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabaja actualmente desde una perspectiva comparada sobre los cambios en el comportamiento político que se derivan de cambios en el modelo económico, como las reformas estructurales en América Latina o la evolución hacia la nueva economía en Estados Unidos y la Unión Europea. Es, además, dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), habiendo participado corno uno de los asesores durante la presidencia de Felipe González. Ejerció, asimismo, como Director del departamento de Análisis y Estudios del Gabinete de la Presidencia del Gobierno entre 2004 y 2008, durante el primer mandato de José Luis Rodriguez Zapatero.
Ha sido Profesor de Sociología en las Universidades Autónoma y Complutense de Madrid, y ha impartido cursos de doctorado en ambas, en la Universidad del País Vasco y en la Universidad de Santiago de Compostela. Es profesor de Investigación en el Instituto de Políticas y Bienes Públicos del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, Dirige la revista de ciencias sociales Zona Abierta y forma parte del Consejo de redacción de la Revista Internacional de Sociología.
Entre sus obras destacan: Mito e ideología (1971);Tras el diluvio. La izquierda ante el fin de siglo (1988);Los riesgos para la democracia. Fascismo y neofascismo (con Manuel Pérez Ledesma y Mario Sznajder, 1997), Democracia y desigualdad en América Latina (1999), La socialdemocracia (2009) y La socialdemocracia maniatada (2012).

Mariano Schuster

Mariano Schuster

Jefe de Redacción de La Vanguardia y editor en Nueva Sociedad (www.nuso.org). Es columnista del suplemento ideas del diario La Nación y colaborador de Panamá Revista.

Sin Comentarios

No se permiten comentarios